Opinión

EU expresa lineamientos del nuevo TLCAN; ¿y México qué persigue?

 
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[El Ministerio de Comercio planea aumentar la importación de materias primas y energéticos. / Bloomberg / Archivo] 

El viernes pasado Stephen Vaughan, representante comercial en funciones de Estados Unidos (EU), notificó a su Congreso oficialmente que el presidente Trump “tiene la intención de iniciar negociaciones en relación al TLCAN (NAFTA) y su arquitectura”. Tras de enunciar 18 temas generales y 48 objetivos específicos de la negociación, asevera: “Estamos comprometidos a concluir estas negociaciones oportunamente y con resultados sustantivos para sus trabajadores, consumidores, empresas, agricultores y granjeros, teniendo en mente las prioridades de EUA y los objetivos de la negociación”.

Aunque algunos observadores consideran que habrá que esperar a la aprobación y llegada al puesto del nuevo USTR, el banderazo para el proceso se ha dado formalmente.

¿Qué plantean las directrices de EU?

1.- Expandir sus exportaciones a través de un mayor acceso a nuestros mercados, destacando las de textiles y vestido y las de productos agropecuarios, sin restricciones genéticas.

2.- Mantener su compromiso a la eliminación de subsidios a las exportaciones agrícolas a cambio de que EU pueda preservar su mercado interno y sus programas de crédito a las exportaciones.

3.- Pugnar por nuevas reglas de origen que apoyen la producción y el empleo en EU y eliminen procedimientos que permiten a otros países acceder injustificadamente al ese mercado, destacando una vez más las ramas textil y agropecuaria.

4.- Fortalecimiento de las leyes de propiedad intelectual y de la vigilancia de su cumplimiento, implementando medidas estrictas para compensar a los propietarios de derechos violados y penalizar a los criminales.

5.- Ampliar el acceso a los servicios de origen estadounidense, reduciendo y revisando regulaciones, en particular en los sectores financiero, telecomunicaciones, entregas exprés y servicios profesionales.

6.- Asegurar a los inversionistas estadounidenses derechos iguales en México y Canadá a los que gozan las empresas en EU y a los que se otorgan a las empresas locales o de otros países.

7.- Buscar que México y Canadá no impongan aranceles o restricciones al comercio digital de bienes y servicios o al libre flujo de datos o requisitos de almacenaje o procesamiento local de datos.

8.- Establecer reglas para licitaciones gubernamentales que sean consistentes con las estadounidenses para promover el suministro de sus bienes y servicios.

9.-Transparentar las administraciones de comercio e inversiones y lograr compromisos que combatan prácticas corruptas internacionales de comercio e inversiones.

10.- Buscar un mecanismo de salvaguardas que permita la revocación temporal de preferencias tarifarias en caso de daños graves a la industria doméstica, incluyendo subsidios y barreras de acceso a mercados que conduzcan a dumpings y excesos de capacidad instalada.

11- Lograr que los países se comprometan a aplicar legislaciones y acuerdos multilaterales ambientales en consonancia con las prioridades y objetivos de EU, buscando eliminar subsidios a la pesca que contribuyen a explotación excesiva.

12.- En consistencia con las prioridades y objetivos de EU, obtener un compromiso de los países que garanticen la aplicación de sus legislaciones laborales y de los derechos convenidos en la OIT.

13.- Eliminar los métodos de solución de controversias sobre dumpings e impuestos compensatorios establecidos en el capítulo XIX del TLCAN, buscando en cambio la temprana identificación y arreglo de disputas a través de consultas.

Mis comentarios preliminares serían los siguientes:

a) En general la propuesta de modificación es menos radical de lo que esperaba. Se advierte que ya ha habido tiempo para que los intereses de las grandes empresas y el sector agrícola se expresen dentro de EU.

b) No se sabe cómo será complementada con otras medidas comerciales y fiscales. Si, por ejemplo, se estableciera el impuesto del 15 por ciento a las importaciones (BAT), ello sería violatorio del espíritu del TLCAN. Las directrices no hacen referencia al tema.

c) Sorprende la ausencia de cualquier referencia al sector automotor y de autopartes, crucial para la conflictiva comercial y del empleo entre EU, México y Canadá, y clave en el discurso y las primeras acciones de Trump; en cambio se repiten las referencias al sector textil y del vestido –rubro en que los tres países somos importadores crecientes de productos de China, Vietnam, India y otros países asiáticos.

d) Se mantiene una insistencia de que México y Canadá se ajusten a los términos de las leyes y regulaciones de EU, ya sea que se trate de cuestiones de inversión, licitaciones públicas, laborales o ambientales.

e) En lo laboral, veo con buenos ojos que México se ajuste a las disposiciones de la OIT. No veo claro qué espera EU en materia de salarios, donde sería deseable una mejora significativa en los salarios reales mexicanos. En lo ambiental es curioso que se insista en el cumplimiento de legislación local y acuerdos globales si a la fecha Trump ha mostrado desdén y disposición de retirarse de ellos. Las palabras claves en ambos casos parecen ser: “en consistencia con las prioridades y los objetivos de EUA”.

f) Las directrices tocan temas claves como la agricultura, los servicios, la propiedad intelectual, las reglas de origen y el tema del comercio electrónico, en los que predomina en el texto aludido la preocupación por promover el interés y la ventaja de EU y de homogeneizar regulaciones entre los tres países, a pesar de la débil situación actual y desventaja previsible de México. Si bien la redacción es general, da la impresión de que EU buscará incorporar al TLCAN algunos acuerdos sobre la materia contenidos en el TPP, que podrían afectar negativamente los intereses nacionales, como lo señalé en mi reciente estudio para el Instituto Belisario Domínguez.

g) Preocupa que se quiera eliminar el capítulo XIX sobre el sistema de resolución de controversias. La experiencia con el sistema ha sido positiva: se han ganado unos casos y se han perdido otros; no podría ser de otra manera. El problema es que el capítulo XIX contiene el único mecanismo objetivo de revisión que tienen los exportadores mexicanos al que pueden acudir directamente, por lo que su eliminación sería sumamente desfavorable a los intereses de México.

h) La posibilidad de establecer salvaguardas en caso de daño o previsible serio daño a la industria doméstica es una espada de dos filos, pero puede conducir a un acuerdo de prácticas pragmáticas entre los tres países -incluyendo estímulos y protecciones temporales y apoyos para reconversión industrial- ante el dogmatismo prevaleciente.

i) Importantes los puntos sobre los necesarios acuerdos-compromisos de leyes y mecanismos de transparencia y combate a la corrupción en el comercio internacional y las inversiones.

Llegó la hora de que el gobierno mexicano formule, en consulta con los actores sociales, una propuesta de lo que sería deseable obtener de la negociación del TLCAN en defensa y promoción del interés nacional
–incluyendo medidas para compensar las asimetrías e impulsar convergencia entre nuestros niveles de ingreso y bienestar, como en la Unión Europea.

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