Opinión

Estamos hasta El Chapo

Ana María Salazar

Chapo Captured! Así empezamos la mañana del sábado 22 de febrero, con información proveniente no de México, sino desde los Estados Unidos, sobre la detención del mítico y legendario narcotraficante Joaquín Guzmán Loera. Así inició El Chapo drama, que continúa, debido a cuestionamientos desde si fue en verdad al Chapo quien se detuvo en Mazatlán (el Chapo no es taaaaan feo dijeron en tweeter.) ¿En verdad fue una captura y no una entrega? (yo personalmente creo que fue una captura) y seguramente fueron los gringos quien lo detuvieron, (¿por qué tanta dudas de la capacidad de las autoridades mexicanas?). O, ¿por qué fue en los EU que se filtró el “Chapo Captured” y no a los medios mexicanos? Será porque ¿fueron indisciplinados los funcionarios gringos o tenían algún temor sobre como manejaría el gobierno de México la detención?

Horas después de que la información se filtró desde los EU, y memes volaron al por mayor en redes sociales, por fin, el presidente Enrique Peña Nieto anunció en su cuenta de Twitter el arresto de El Chapo y felicitó a las instituciones involucradas. Y más tarde fue el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, quien lideró la breve conferencia de prensa, escoltado por el secretario de la Marina, secretario de la Defensa, el comisionado de Seguridad y el portavoz de la Presidencia. El invitado ausente en la conferencia de prensa fue el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. La confusión y el cambio de hora y lugar de cuando y donde sería la conferencia de prensa también se prestó para avivar los rumores del Chapo drama.

En cualquier otro país, donde un mandatario captura, vivo, al criminal más buscado en todo elmundo, debería de recibir un extraordinario reconocimiento. En el caso de Enrique Peña Nieto, este reconocimiento le llovió, pero desde el extranjero. Las felicitaciones merecidas de la clase política y empresarial del país, fueron pocas, y en algunos casos bastantes mezquinos.

¿Por qué tantas dudas?

Por qué la gente no cree en el gobierno. Tan sencillo como eso. Y esta falta de credibilidad abre la puerta para todo tipo de especulaciones y dudas. Lo que seguramente se considerará uno de los éxitos más importantes en materias de seguridad de este sexenio, podría convertirse en una debacle para el presidente de la República.

La detención del Chapo, la imagen viva de lo que ha sido la impunidad en México, se tradujo en cuestionamientos, bastante injustos, hacia el presidente Peña Nieto. Y es que, aun cuando el gobierno hace las cosas bien, en general se tiene escepticismo y se asume lo peor: El gobierno negoció con alguien la captura del hombre más buscado del planeta.

Y por esta desconfianza que se tiene del gobierno, el presidente y su equipo tendrá que tomar un paso adicional: Perseguir sin misericordia a aquellos funcionarios y políticos que de una forma u otra permitieron que el señor Guzmán Loera fuera un prófugo por más de 13 años. Esto enviaría un mensaje contundente de que en México no hay intocables, no se negocia con el crimen y se perseguirán a los criminales por parejo, aún los más poderosos.
Yo sé, estimados lectores, que muchos de ustedes dirán que estoy teniendo un ataque de optimismo y que sigo creyendo que hay unicornios en el Popocatépetl.

Pero habiendo taaantos políticos y funcionarios que tuvieron un ataque de insomnio que inició el momento que se divulgó el arresto del Chapo, ¿no valdría la pena asegurar que no sufran en balde?