Opinión

Estamos en guerra, lo dijo el Papa

 
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Papa Francisco

Que el papa Francisco haya declarado ayer en Cracovia, Polonia
—mientras se celebra la Jornada Mundial de la Juventud—, que la humanidad está “en una guerra”, es una de las aseveraciones más fuertes que ha escuchado nuestra generación de parte de un líder tan relevante en el mundo occidental. Quizá la más, porque las otras guerras recientes —notoriamente la del Golfo y la de Afganistán— involucraron sólo a un fragmento de la humanidad, mientras que ésta tiene características de amplio alcance, incluyendo ya a numerosos países europeos (y a los que no, al menos fijando postura sobre el tema de los refugiados sirios, la cuña del conflicto).

Pero, ¿qué tipo de guerra es ésta, si no es de religiones, como velozmente aclaró Francisco? ¿Es de civilizaciones? ¿Se trata del mundo occidental entero contra el resto de la humanidad? ¿O es más bien una guerra de la modernidad contra el oscurantismo? ¿Es ésta la guerra del conocimiento positivo y científico contra el dogma religioso que prevalece en Oriente Medio?

¿Cómo llamaremos a esta guerra? Ayer algunas menciones en redes sociales le bautizaban como la “Tercera Guerra Mundial”. Yo creo que es difícil, al menos en este momento, mencionarla con ese nombre y apellido. No obstante, es cierto que recientemente hemos visto escenas de horror en lugares que nos parecían desarrollados, pacíficos y representantes de valores, principios y del estilo de vida de Occidente.

Lugares bañados por sangre: Francia, Bélgica o Alemania son muestras recientes.

Que el Papa declare que estamos en guerra tendrá reverberaciones e implicaciones mayúsculas. Bajo una lógica de guerra, la humanidad verá surgir más perfiles como el de Trump, Johnson o Le Pen. Muchos cristianos y católicos se sentirán 'llamados' a enlistarse en las filas de los 'ejércitos' de las ideas y, algunos, en los militares. Con su declaración, el Papa le dio un manotazo al panal para anunciarle a las abejas que les quieren robar la miel.

¿Qué posición debe tomar México en esta guerra? Este conflicto difícilmente puede ser contrarrestado por gobiernos de estados nacionales. Más bien se tiene que empezar a hablar de posturas de parte de las sociedades. Los gobiernos ya no pueden evitar que el siguiente musulmán contagiado por el virus del Estado Islámico se inmole en un aeropuerto de Alemania o se haga estallar en un Costa Coffee. Por ello, son las comunidades prósperas en las ciudades de Occidente las que deben voltear al ver al vecino excluido para integrarlo a la vida desarrollada que se generó en estos países. Esta prosperidad afortunadamente ya se está generando en México; sin embargo, aquí todavía podemos evitar que también arroje un amplio número de excluidos.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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