Opinión

Es lo que es, no lo que parece

En nuestro mundo, tan importante como lo que es, es lo que parece.

Pero eso no quita que lo que es, es, como diría el filósofo de Güémez.
Tenemos un programa de gobierno que va a dar crecimiento estable… para después del 2016, pero por lo pronto, la economía no levanta.

Lo anterior viene a cuento porque representantes del gobierno y del sector privado, ayer se fueron con todo en contra de la visión –derivada de los indicadores del INEGI– de que estamos en zona recesiva.

El equipo que encabeza Eduardo Sojo (a quien alguna vez habremos de reconocer en su justa dimensión todo lo que ha hecho para conocernos mejor) en el INEGI, generó un esquema de datos en los que él no mete las manos.

Todo está basado en modelos de comportamiento cíclico, que nadie cuestiona mientras no incomodan, pero que todo mundo critica cuando no se ajustan a nuestras percepciones.

Ese modelo, que como ayer le comentaba, se puede encontrar en la portada de la página de Internet del INEGI, es el que dice que estamos en zona recesiva.

La palabra recesión da comezón y a veces hasta ardor. Pero, se trata simplemente –para ese modelo– de una etapa en la que los valores de las variables económicas están por debajo de sus tendencias de largo plazo.

Hay de todas las recesiones. Pueden ser como las rosas. Tan breves que cuando se les detecta ya se fueron. O, en el otro extremo, hay también las que son endémicas y pueden durar años y años, y se convierten en un modo de vida.

Que hoy México tenga buenas perspectivas y que presuntamente vaya a mejorar, tanto en el segundo semestre como en los próximos años, no quita validez a los datos implacables del INEGI.

Quizás para cuando se vaya mayo las cosas ya sean otras. No cabe duda que para la segunda mitad del año el ambiente será diferente.

Pero creo que el valor de los indicadores cíclicos del INEGI es el de un campanazo para despertarnos.

Más allá del dato del PIB del primer trimestre, que conoceremos el 23 de mayo y que marcará un crecimiento de 1.5 a 1.7 por ciento, hay que reconocer que en los primeros meses del año, la economía se nos frenó mucho más de lo previsto.

Que si fue el frío intenso en Estados Unidos o la falta de ejercicio real del gasto, es un asunto que habrá que dilucidar aún. Lo que es inatacable son los datos.

Y por eso más nos vale que nos pongamos las pilas. Una posibilidad es quedarnos sentados a que la economía norteamericana nos arrastre. Total, es tan grandota y estamos tan apegados a ella, que si crece, nos va a jalar.

Ojalá que seamos proactivos y hagamos lo que nos toca para que el gasto, público, la inversión y el consumo privado, crezcan. Finalmente, eso es lo que es, lo parezca o no.

Pronósticos

Luis Videgaray fue muy claro desde hace meses y aquí lo comentamos.

Nos dijo que las expectativas de crecimiento se revisarían cuando hubiera datos del PIB para el primer trimestre del año. Eso va a ocurrir el 23 de mayo.

Ni Hacienda va a dejar de emitir sus expectativas ni se retrasó respecto a lo que había ofrecido.

Y, sí, no lo dude, va a revisar a la baja.

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