Opinión

Es conveniente subir los salarios, ¿pero cómo?

Se ha iniciado un interesante debate respecto a la conveniencia de elevar el salario mínimo, a lo cual pocas personas se oponen, ya sea porque les beneficia como trabajadores al obtener un mayor ingreso o porque perciben una mayor demanda por sus productos como empresarios.

Un objetivo importante de la política económica es elevar los sueldos y salarios reales, así como fomentar la creación de empleos productivos y permanentes. Sin embargo, esto es más fácil decirlo que hacerlo y es frecuente que por desconocimiento de la teoría económica se tomen decisiones que en lugar de mejorar los salarios y los empleos, éstos se deterioren.

Hay que recordar que los sueldos y salarios se fijan como cualquier otro precio, es decir por el equilibrio entre la demanda y la oferta. Por un lado están aquellos que ofrecen sus servicios laborales y por otro están las empresas y particulares que requieren de estos servicios. Lo sueldos suben de manera natural en la medida en que existen más empresas que requieren sus servicios. Cuando se elevan los impuestos o los trámites a las empresas, se vuelven menos rentables, con lo que reducen sus actividades o incluso cierran, disminuyendo el número de empleos que generan y consecuentemente los sueldos. Por eso, la manera más directa de elevar los salarios es mediante la creación de nuevas empresas, sobre todo de las pequeñas y medianas ya que son las que más generan empleos en el país.

Imponer un salario mínimo por arriba de lo que indican las condiciones de oferta y demanda, sin haberlas cambiado previamente, tiene un efecto negativo en el número de empleos y en el salario, sobre todo en los trabajadores con muy poca o nula capacitación y productividad. Aumentos oficiales de salarios que no corresponden a la situación económica de los países propician crisis económicas y financieras, como ocurre en la actualidad en Venezuela o lo que sucedió en México en 1982, cuando los salarios se elevaron en 10 por ciento, 20 por ciento y 30 por ciento.

Un aumento excesivo y extraordinario al salario mínimo tiene poco impacto directo en la gran mayoría de los trabajadores, porque ya ganan por arriba del mismo y no les afecta este incremento. Sin embargo, perjudica de manera grave a aquellos que están en este nivel o aquellos que iban a ser contratados por las empresas. Salarios mínimos elevados aumenta el tamaño de la economía informal.

Otro impacto negativo de modificar el salario mínimo, del cual no todos están conscientes, es que muchos contratos, precios y multas están relacionados al mismo. Por ejemplo multas de tránsito, costos de trámites oficiales, renta de viviendas, etc. se definen de manera común en términos de número de días de salarios mínimos. El hacer cambios al mismo tendría un impacto importante en los precios en el país, lo cual terminaría por reducir el ingreso real de los trabajadores, lo que es opuesto a lo que se pretende.

*El autor de esta columna es Economista

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