Opinión

¿Eres valiente para enfrentar tus finanzas personales?

 
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Si bien habremos de estar conscientes del “riesgo” al cual se incurre con nuestras decisiones, y moderarlo en la medida de lo posible, no sería aconsejable eliminarlo del todo porque sabemos que está asociado también con mayores ganancias.

Hay un factor de personalidad cuando uno administra su patrimonio y hay quienes son austeros y tradicionales, mientras que a otros les gustan las grandes aventuras. La verdad es que debemos tener una dosis de ambos elementos para encontrar un buen balance.

La osadía, con una adecuada medición de sus consecuencias es un ingrediente que eleva en forma significativa el patrimonio.

De hecho, es uno de los contrapesos naturales en la relación familiar; es decir, uno de los cónyuges puede jugar esa posición aventurada, en tanto el otro mantiene un rol de moderación.

En este terreno de la valentía entran decisiones como el cambiar de trabajo, incluso considerando tal vez moverse de ciudad; emprender algún tipo de negocio; o disponer de recursos para participar en el mercado bursátil.

Incluso la valentía puede ser con un enfoque de largo plazo, como tomar algún tipo de capacitación o estudiar una maestría.

Al final de cuentas se está destinando tiempo y dinero a un proyecto de vida.

Sólo es conveniente evitar confundir la osadía con la imprudencia. La recomendación es nunca hacer algo que no esté plenamente analizado, con la mayor información disponible, tomando en cuenta también las consecuencias en caso de que las cosas salgan mal.

La red de protección será siempre los planes de contingencia que se tengan para las adversidades. Hay diferentes percepciones de riesgo y si se resolvió tirarse del “bongie financiero”, siempre hay que revisar si está bien amarrada la cuerda.

Otro enfoque de valentía en las finanzas personales es el reconocer cuando ya se han cometido errores y es necesario enmendarlos con medidas de austeridad o incluso pérdidas de parte del patrimonio, con tal de parar una posible quiebra.

Es relativamente fácil quejarnos de una determinada situación económica y decir “cómo quieren que ahorre si no me alcanza para el gasto normal”. La mayoría de las veces la respuesta está fuera de la zona de confort de hacer lo que siempre se ha hecho.

La osadía implica romper paradigmas y emprender nuevas formas de alcanzar soluciones.

Twitter: @finanzasparami

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