Opinión

Equidad de género en las finanzas personales

 
1
 

 

Paseantes en la Alameda. (Cuartoscuro/Archivo)

El Día Internacional de la Mujer es una buena excusa para hablar de la equidad de género en las finanzas personales y aunque hay quienes ya están totalmente integradas a la vida laboral, se administran en forma eficiente y son importantes tomadoras de decisión, en algunos casos hay camino por andar.

Cuando una mujer habla sobre sus derechos se considera activismo. Por eso, es muy conveniente que los hombres seamos también defensores de la inclusión. Como primer paso, sugiero registrarse en la comunidad de http://www.heforshe.org/en, patrocinada por la ONU.

En el terreno político hay leyes que imponen cuotas de participación; las empresas, cada vez más implementan estrategias para contar con una mayor proporción de mujeres y en las universidades ya se ve un crecimiento significativo de la matrícula del sexo femenino. Sin embargo, hay mucho por hacer.

Según wageindicator.org el hombre gana en promedio 39.5 por ciento más que la mujer en México, mientras que en Estados Unidos este porcentaje es de 33.4 por ciento.

En las finanzas personales, la mujer tiene un reto muy especial que ya hemos reseñado en este espacio y ayudaría mucho que esa igualdad de oportunidades empezara en casa.

Un código de inclusión en el ámbito de sus finanzas contaría al menos con los siguientes conceptos (se aceptan sugerencias):

1.- Libertad financiera. Ya sea que trabaje en casa o fuera de ella, contar con un ingreso que le permita tomar resoluciones personales. En ocasiones, el sueldo completo se integra al del marido y ya no sabe de él o hace labores del hogar sin tener una asignación económica.

2.- Participación en las decisiones financieras. La familia es el equivalente al consejo de administración de una empresa y en esa misma lógica, la mujer tendría el mismo peso que el hombre. Por tanto, las elecciones trascendentes deberían pasar por el filtro de una reunión de pareja.

3.- Acceso a las instituciones financieras. Algunos bancos han diseñado productos exclusivos para ellas, pero independientemente de este esfuerzo es básico que posean sus propias cuentas para el manejo independiente de sus recursos.

4.- Vinculación con las inversiones. Saber ambos en dónde está depositado el dinero y cuáles son los riesgos que se corren. Mucho más al tratarse de negocios.

5.- Conocimiento. Estar capacitada en cuanto a la forma en que operan los mercados financieros para que sean capaces de decidir de manera eficiente.

Twitter:
 @finanzasparami

También te puede interesar:
¿Eres global? Tienes opciones de cobertura
¿Cómo nos llevamos con nuestro dinero?
Diez estrategias para moderar el gasto