Opinión

EPN, de cuerpo entero

   
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El próximo viernes iniciará oficialmente el proceso electoral que culminará el 1 de julio de 2018. El PRI arrancará en mejores condiciones de lo que se podía pronosticar hace unos meses.

1. La victoria en el Estado de México era la condición necesaria, aunque no suficiente, para que figurara como un partido competitivo en 2018, si bien sigue situado como tercera fuerza.

2. La XXII Asamblea mostró que Peña Nieto tiene el control del PRI y que su facultad de gran elector no está a discusión. La sombra de la división y el conflicto fue sepultada.

3. La prioridad de Peña Nieto es una y nada más que una: conservar el poder a toda costa. El Estado de México fue ensayo y preámbulo de lo que viene. Nada que ver con el 2000, cuando Ernesto Zedillo tomó una sana distancia del PRI y se convirtió en garante de la alternancia y la transición.

4. Así que no hay duda alguna. Será Peña Nieto quien, en última instancia, controle el timón de la campaña por la presidencia de la República. Habrá, consecuentemente, una operación masiva con recursos federales para apuntalar al candidato oficial.

5. Peña Nieto no oculta ni disfraza el peso que tendrá como gran elector. El jueves pasado, en entrevista con El Universal, hizo un retrato del perfil del candidato priista: a) continuidad; b) honestidad probada y capacidad profesional. Sobra decir que es un traje cortado a la medida de José Antonio Meade y Aurelio Nuño, y eventualmente de Enrique de la Madrid.

6. La estrategia frente a las oposiciones tendrá varios niveles y prioridades: así como la divisa ‘divide y vencerás’ será el eje rector, los tiempos y movimientos serán igualmente capitales.

7. La andanada contra Ricardo Anaya se inscribe en ese contexto y tiene un doble objetivo: impedir su candidatura o debilitarlo. Peña Nieto y el PRI prefieren enfrentarse a Margarita Zavala o Moreno Valle, pero de no ser el caso, les bastaría con que se rompiera la unidad de los panistas.

8. Adicionalmente, socavar el Frente Amplio Opositor es una prioridad y un objetivo colateral, dado que la alianza PAN-PRD prácticamente empata con Morena y relega aún más al PRI como tercera fuerza.

9. Pero sea de ello lo que fuere, la primera fase de la campaña por la presidencia se centrará contra el PAN. Porque la batalla final será entre dos. La polarización ocurrirá fatalmente, como en 2000, 2006 y 2012. Y no hay duda que uno de los polos será López Obrador.

10. De forma tal, que si el candidato del PRI no se posiciona como la segunda fuerza en las primeras semanas de la contienda, quedará sumido en el tercer sitio sin oportunidad alguna.

11. De ahí que la designación de Raúl Cervantes como procurador general de la República tenga tanta importancia. Baste recordar el papel que jugó en la elección del Estado de México cuando señaló a Josefina Vázquez Mota y su familia como responsables de operaciones de lavado de dinero. Y aunque posteriormente la exoneró de toda sospecha, el daño ocasionado es una de las razones que explica su derrota.

12. En el flanco de Morena, AMLO acaba de hacerle un regalo a todos sus adversarios al arrinconar a Monreal, quien muy probablemente se lanzará por una coalición y terminará arrebatándole votos a Morena en la CDMX.

13. Finalmente, si el Frente Opositor no cuaja, el PRD seguramente postulará a Mancera como su candidato, quien no es un oponente relevante para López Obrador, pero le quitará varios puntos que –en una elección reñida– pueden ser decisivos.

Vamos, sin duda alguna, hacia una elección muy competida que se polarizará inevitablemente. La posibilidad de que López Obrador se imponga en la contienda es real, aunque no es una tendencia férrea. El dato relevante, en todo caso, es que el PRI y su candidato tienen posibilidades reales de repuntar y disputar la victoria. Cosa que, hace apenas unos meses, se veía mucho más cuesta arriba.

La moneda está en el aire. La fuerza de los candidatos, su astucia e inteligencia serán determinantes para el resultado final. Tal como ocurrió en las últimas elecciones presidenciales. Y en ese tablero, Peña Nieto se jugará el resto por su candidato.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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