Opinión

Entrar en pánico por el déficit no es solución

Creía que podía contra Dean Baker, del Centro de Investigación Económica y de Política, para desmitificar la reciente columna que escribió Larry Kotlikoff (“Eeek! Debt!”) para The New York Times. Pero en una publicación de blog (que puede leerse aquí: bit.ly/1mjmJjj), Dean no fue suficientemente lejos.

En su columna, intitulada “America’s Hidden Credit Card Bill”, el Sr. Kotlikoff calcula el valor presente descontado de brechas de financiamiento pronosticadas en programas federales, señala que son números realmente muy grandes y declara que Estados Unidos está en bancarrota.

Tal como lo dijo Dean, esto es tonto, engañoso o ambas cosas. Se espera que la economía estadounidense crezca mucho en el futuro; mientras tanto, se espera que la tasa de interés real apenas esté por arriba de las tasas de crecimiento.

Por tanto, cualquier brecha persistente entre gasto e ingresos como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) será un número enorme de convertirse a valor presente. Sin embargo, el valor presente del PIB futuro esperado también es inmenso (al menos un par de trillones de dólares). Entonces, ¿la brecha es grande en comparación con los recursos disponibles para cubrirla? El Sr. Kotlikoff no nos da forma de juzgarlo.

Las preguntas que usted debería hacer es cuál es el papel probable que jugará la senda fiscal en la realidad y qué deberíamos hacer ahora, si acaso, para mejorar la situación.

Es cierto que si las políticas actuales continúan sin cambio, es altamente probable que enfrentemos una brecha fiscal insostenible (brecha que no puede durar para siempre) si nos alejamos lo suficiente. Por tanto, la Ley de Stein aplica: si algo no puede seguir por siempre, parará. Tarde o temprano, tendremos alguna combinación de recortes a beneficios y/o incremento de ingresos.

Decir que estos significa que Estados Unidos está en bancarrota es una hipérbole; lo más importante, no es útil. ¿Entonces qué deberíamos estar haciendo en este momento?

La respuesta que ofrece toda la gente del tipo que entra en pánico es básicamente que debemos recortar los beneficios futuros. ¿Pero exactamente por qué es algo que deba hacerse inmediatamente? Si precisamos la supuesta lógica, pareciera ser que para evitar recortes futuros en los beneficios, debemos recortar beneficios futuros. Muchas veces he pedido más clarificación, y nunca me la han dado.

Se puede argumentar que es mejor para evitar cambios abruptos; poner las cosas en una trayectoria de planeo hacia la sustentabilidad. Pero es un punto mucho más débil del que podría esperarse dadas.