Opinión

¿En qué México vivimos?

 
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Wal-Mart

Sí, ¿en qué México vivimos: en el de la realidad o en el de la percepción?

Cabe hacer la pregunta al lector porque vuelve a ser notoria la divergencia entre el comportamiento de datos reales y la percepción que tienen consumidores y empresarios sobre la situación económica.

La semana pasada los distribuidores de automotores revelaron que en julio las ventas de autos nuevos en el país crecieron 17.9 por ciento anual, lo que representa el mayor incremento para un séptimo mes de año desde 2000.

A su vez, Wal-Mart informó de un crecimiento en julio de sus ventas a unidades iguales de 12.1 por ciento anual en México, que es el mayor aumento para un séptimo mes de año al menos desde 2005.

La ANTAD reveló ayer que las ventas de sus tiendas afiliadas mantuvieron un alto dinamismo, al crecer 10 por ciento respecto a julio de 2015, aun cuando fueron favorecidas por un fin de semana más en este año.

Pero también la semana pasada el Inegi dio a conocer que en julio el Índice de Confianza del Consumidor continuó a la baja.

En comparación con el mes anterior disminuyó 1.8 por ciento, aunque respecto a julio de 2015 cayó 3.0 por ciento.

Cuatro de sus cinco componentes descendieron y reflejaron un deterioro en la percepción de los consumidores sobre la situación económica tanto presente como futura de los miembros del hogar y del país.

En particular, el indicador que mide la percepción sobre la situación económica futura del país se desplomó 11.4 por ciento en julio respecto a igual mes de un año antes.

La desconfianza del consumidor no se corresponde con el comportamiento de las ventas de autos nuevos ni con las de ANTAD y Wal-Mart, la principal cadena minorista del país.

Pero sí está en línea con el pesimismo de los empresarios nacionales.

En julio el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) bajó por tercer mes consecutivo en los tres sectores de actividad que lo conforman: construcción, comercio y manufacturero.

Según la información del Inegi, el ICE del sector manufacturero ligó seis meses por debajo del umbral de 50 puntos, lo que implica pesimismo del productor manufacturero.

De los cinco componentes que lo integran, el que pregunta a los empresarios si este es el “momento adecuado para invertir” hiló 104 meses por debajo del umbral de 50 puntos.

Dicho de otra manera, la opinión pesimista para realizar inversiones en el sector manufacturero se ha mantenido inalterada por ocho años y ocho meses.

Si bien las ventas de autos nuevos y las de las tiendas son sólo dos indicadores de consumo, en buena medida reflejan la fortaleza del mercado interno, que es el que ha impulsado el crecimiento la economía mexicana.

No obstante, es contradictorio que mientras hay un repunte en el consumo de los hogares, a la vez existen bajos niveles de confianza de los consumidores y las empresas.

En la medida que el sentimiento económico no advierta una recuperación de la confianza, se corre el riesgo de que se debilite el consumo, lo que podría pesar sobre el que hasta ahora es el principal motor de la economía mexicana.

Twitter: @VictorPiz

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