Opinión

En la banca hay concentración,
pero no 'preponderantes'

La investigación de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) sobre las condiciones de competencia existentes en el sector financiero y sus mercados disipó los temores de los banqueros de que, eventualmente, se ordenara a los grandes bancos la desincorporación de parte de sus activos.

Temían algo parecido a lo que estableció el Instituto Federal de Telecomunicaciones para que los concesionarios preponderantes reduzcan su participación en el sector de telecomunicaciones y radiodifusión.

Si bien el estudio de la Cofece cumple con lo dispuesto en la reforma financiera, sólo emite 36 recomendaciones no vinculantes a las autoridades financieras para mejorar la competencia.

Pero de acuerdo con un análisis de Acciones y Valores Banamex, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, “puede proponer ahora cualquiera de esas recomendaciones –con o sin enmiendas– al Congreso, el cual a su vez podría aprobarlas (o no) con o sin enmiendas”.

En la banca, sector en el que operan 45 instituciones, la competencia es intensa aunque insuficiente para beneficiar a los consumidores en precios, calidad y oferta de productos y servicios.

Lo anterior se refleja en las utilidades extraordinarias, que se concentran en siete bancos: BBVA Bancomer, Banamex, Santander, Banorte, HSBC, Inbursa y Scotiabank, que conforman el llamado G-7.

En ese grupo de bancos también existe una alta concentración del crédito, de la captación y de los activos totales del sistema.

La concentración en todos esos rubros no ha variado mucho en los últimos años, pese a la incursión de casi una docena de bancos a partir de 2007, según la investigación de la Cofece.

En el caso de los activos bancarios, el índice de concentración es mayor que el de Argentina, Estados Unidos, China y Colombia, pero menor que el de Sudáfrica, Perú y Canadá.

La Asociación de Bancos de México, en voz de su presidente Javier Arrigunaga, sostiene que los niveles de competencia en el país son similares a los de otras economías, están en línea con los de la Unión Europea y son mejores que los de América Latina.

También asegura que la competencia en la banca es más favorable que en otras industrias como la automotriz.

No obstante, la alta concentración bancaria también se presenta en la infraestructura del sistema, pues un reducido número de instituciones controla sucursales, cajeros automáticos y módulos de corresponsales, de acuerdo con el estudio de la Cofece.

Las limitaciones a la competencia “inciden negativamente en los consumidores a través de los precios, la calidad y la variedad de los servicios financieros que adquieren”.

Si la competencia en la banca no se intensifica, los consumidores no podrán obtener recursos en el sistema a precios competitivos y las personas de menores ingresos continuarán excluidas de los servicios financieros formales, en perjuicio de la penetración.

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