Opinión

Empresarios taimados, malagradecidos

 
1
 

 

Tres autobuses de la empresa Parhikuni fueron incendiados este martes en la comunidad de San Juan Tumbio por maestros de la CNTE, así como por pobladores y normalistas. (Cuartoscuro)

Llama mucho la atención la andanada de críticas que los empresarios están atizando contra el gobierno por los bloqueos que constantemente han agobiado al sur del país por parte de la CNTE. Ahora hasta al litigio han subido su malestar: la Coparmex demandó al gobierno y respalda la idea de que varias empresas presenten en ceros sus declaraciones de impuestos. Asimismo, la Concanaco quiere que sus agremiados no paguen contribuciones básicas como el ISR o el IMSS. Penoso.

¿De qué le servirán las demandas a los empresarios? Únicamente para enemistarse con el gobierno. Al montarse en su macho para que el estado cumpla sus obligaciones y garantice la libertad de tránsito, lo único que logran es añadir una capa más de tensión al conflicto. ¡Qué malos ejemplos tenemos de los empresarios que ocupan las representaciones gremiales! En lugar de asumir un papel proactivo y sentarse a auxiliar en el conflicto, se atrincheran en su posición y exigen acción, como si ellos fueran los non plus ultra; cuando la mayoría de ellos no innova, no gestiona sus recursos humanos con estándares internacionales, y no se comunica con la comunidad que les rodea.

Los datos de potenciación del sector empresarial en el país dan cuenta de que ellos han sido ampliamente beneficiados por el gobierno, el mismo gobierno que ahora demandan. Un ejemplo: el Banco de México dio a conocer hace unos días que en el primer semestre del año el crédito bancario a los empresarios creció a un extraordinario ritmo de 11.7 por ciento real anual, casi el doble respecto al año pasado. Asimismo, el crédito al consumo se disparó en el primer semestre con todos sus subcomponentes creciendo a tasas de doble dígito (nómina, créditos personales, bienes duraderos). Una expansión de crédito tan vigorosa (impulsada notoriamente por la reforma financiera) lo único que hace es impactar positivamente la actividad económica; es decir, beneficiar a las empresas, muchas de las cuales hoy demandan al gobierno.

El periodista Carlos Velázquez relató esta semana en Excélsior cómo, a pesar de los bloqueos de la CNTE en Oaxaca, el recinto del festival de la Guelaguetza se llenó; y que los asistentes buscaron cualquier resquicio para no perderse esa fiesta.

No puede negarse que hay una afectación a la vida normal por parte de la CNTE y que el gobierno debe garantizar el libre tránsito e impedir los bloqueos. No obstante, que los empresarios interpongan una demanda al gobierno me parece una de las acciones más agrias y una señal clara de distanciamiento. ¿A quién van a demandar cuando venga un huracán y se desplome la economía del sureste? ¿Y cuando aparezca otra influenza o venga una recesión desde Asia? ¡Por favor!

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:
Huevos
Datos peculiares de FEMSA
“Si gana Trump, ¡nos los chingamos!”