Opinión

Empleo, entre
verdades a medias y
mentiras completas

Para el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete, la tasa de desocupación en México es relativamente baja en comparación con la de los países de la OCDE.

Fluctúa entre 4.7 y 5.0 por ciento de la PEA y, en términos numéricos globales, equivale a 2.5 millones de mexicanos sin ocupación.

En Estados Unidos, con todo y el esfuerzo que se ha hecho después de la crisis de 2008-2009, ha bajado de 7.2 a 5.8 por ciento.

En los países europeos la tasa de desocupación promedio es superior a 7.0 por ciento, sin contar los picos de España, Grecia o Turquía.

Vista así, la tasa de desocupación en México es baja, pero eso “es una verdad a medias o una mentira completa”, según Navarrete.

En una reunión reciente, el funcionario dijo que nuestro problema no es la tasa de desocupación, sino las condiciones precarias de empleo de 9.5 millones de mexicanos que ganan menos de dos y medio salarios mínimos.

Además, muchos de ellos se encuentran en condiciones críticas de ocupación.

Es decir, trabajan menos de lo que un jornal establece en la Constitución y, por lo tanto, ganan un salario que no llega a ser el mínimo; o trabajan más de lo que el jornal establece y solamente alcanzan a ganar el mínimo; o una combinación a veces de ambas y “ese es el problema que tenemos en México: el subempleo, el desempleo encubierto o la precarización del empleo”.

Esto último tiene mucho que ver con el 72 por ciento de la mayor empleabilidad del país, que está en micro y pequeñas empresas, en las que se tiene que utilizar la política pública para incentivar y formalizar el empleo.

De acuerdo con Navarrete, el año pasado 300 mil altas de trabajadores ante el IMSS fueron producto de la migración de la informalidad a la formalidad.

En general, estima el secretario del Trabajo, un punto de crecimiento económico equivale a 200 mil puestos de trabajo.

Dice que en 2013 el cierre de altas de trabajadores, “con todo y el bajón de diciembre”, fue cercano a 500 mil (en realidad se generaron 463 mil empleos formales).

La diferencia entre 500 mil puestos de trabajo creados y 200 mil altas por un crecimiento económico de 1.1 por ciento en 2013, son los 300 mil empleos derivados de la migración de la informalidad a la formalidad laboral, lo que “no había ocurrido en el país en muchos años”.

El funcionario estima que en este mes se podrá tener con certeza la cifra de la relación entre crecimiento económico y formalización del empleo en 2014, casi un año después de que entró en vigor la reforma hacendaria.

Como se sabe, la reforma eliminó el Régimen de Pequeños Contribuyentes y lo sustituyó por el de incorporación para incentivar la integración a la formalidad y, con ello, tener acceso a la seguridad social.

Navarrete afirma que el camino que se ha seguido para reducir la informalidad laboral en México es el correcto.

Veremos si, efectivamente, los números arrojan resultados positivos.

Twitter: @VictorPiz