Opinión

Empleados bancarios
de primera y de segunda

Así parece que clasifican hoy en día los bancos a sus empleados al contratarlos vía empresas de outsourcing. Mientras unos ejecutivos reciben todos los privilegios que da como una empresa privada, los nuevos apenas alcanzan los beneficios legales mínimos y con el cargo permanente de “eventual”.

Si bien es una práctica común ya en todas las empresas –que genera desapego hacia la compañía, según especialistas–, en el sector bancario el riesgo ha generado no sólo inconformidades y huelgas de “brazos caídos”, sino también mayores riesgos de fraudes, precisamente porque no responden a los intereses de la institución, sino a una empresa externa de recursos humanos.

La presión para los empleados de bancos se refleja en el alto nivel de rotación del personal. Si cuando va a una sucursal ve muchas cajas vacías, no es porque no exista dinero para contratarlos, sino que los cajeros nuevos duran en promedio cuatro meses y la capacitación es de tres meses, es decir, sólo un mes trabajan como tal.

Esto porque anteriormente podían trabajar estudiantes preparatorianos, dándoles la facilidad de continuar estudiando y salir a las cuatro de la tarde, lo que desapareció. Ahora, las nuevas reglas establecen que tienen que cumplir metas como todos los demás y el horario es, en su mayoría, de ocho de la mañana a nueve de la noche.

Además, muchas de estas empresas de outsourcing cobran cantidades por empleados muy diferentes a lo que realmente pagan, ofreciendo contratos por meses para evitar que generen antigüedad.

A un año de la reforma fiscal, más de 200 mil empleados bancarios, según registros de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), siguen sin asimilar lo que han perdido por estos esquemas. Un ejemplo es que muchos que estaban a días, meses o menos de un año de jubilarse, con los sueldos que tenían dentro de la institución, saben que eso ya no pasará, para quitar “presión fiscal” a las empresas.

Un ejemplo es Banamex, en donde sólo mil 900 empleados podrán acceder a la jubilación del banco y recibir su sueldo y servicio médico de la institución financiera de por vida. Los demás recibirán algo cercano a los dos millones de pesos para vivir, según los actuarios que hicieron los cálculos, 10 años con cierto ingreso, es decir, si viven más tendrán que ver de dónde sacan recursos para subsistir.

Antes, trabajar en un banco era sinónimo de estatus, respeto, buen sueldo y prestaciones. Hoy, cada vez menos empleados se sienten orgullosos de decir que trabajan en uno de ellos. Quizá por eso entre los planes de varios bancos para este 2015 se encuentra el reforzar y mejorar al interior de sus empresas el ánimo de sus trabajadores, porque al final los clientes también se los agradecerán.

Ficrea y su rescate

Cada semana las autoridades se han reunido en oficinas alternas para ver el desarrollo de este caso, pero una cosa ha dejado clara el titular de Hacienda, Luis Videgaray: habrá pagos mayores a los 131 mil pesos para algunos ahorradores defraudados; el funcionario busca sea antes de las elecciones del 7 de junio. Habrá que esperar. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus