Opinión

El video del Cisen

   
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Alejando Encinas durante una conferencia para hablar del video de la fuga de "El Chapo" filtrado

La difusión de un video que forma parte de la averiguación previa sobre la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán, provocó una explosión dentro del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Y no era para menos. El video difundido en el noticiero Primero Noticias que conduce el periodista Carlos Loret todas las mañanas en Televisa, colocó al Cisen en el centro de las responsabilidades y omisiones que facilitaron la evasión. Después de unas 12 horas de transmitido, tras choques palaciegos para determinar cómo controlar el daño, la PGR condenó la filtración del video. Pero en su escueto comunicado de deslinde de autoría, la PGR habló, gritó con su silencio.

El video transmitido en Primero Noticias muestra una sala donde hay una decena de monitores. Esa sala corresponde a un área en la zona de administración del penal de El Altiplano, que instaló el Cisen tan pronto como llegó El Chapo Guzmán a esa cárcel después de ser reaprehendido el 22 de febrero del año pasado en Mazatlán. El Cisen fue responsabilizado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para que se hiciera cargo de la vigilancia personalizada del criminal, por lo que envió a un grupo de diez monitoristas cuyo único trabajo era mantenerlo siempre bajo observación.

Aunque en la transmisión no se aclara a qué dependencia pertenecen los monitoristas, se puede identificar que son del Cisen. Esta conclusión se establece porque si bien las imágenes en el sistema de circuito cerrado eran compartidas por el equipo de monitoreo y videograbación de la División de Inteligencia de la Policía Federal, que realiza la contrainteligencia dentro de los penales federales, las del Cisen contaban con audio que les permitía escuchar prácticamente todas las conversaciones que mantenía El Chapo Guzmán dentro del penal. El sistema de la Policía Federal no tenía audio, al haber sido desactivado en 2013 por órdenes del entonces comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón.

El video revela que los monitores del Cisen en el penal y en el sistema de redundancia en el cuartel general del organismo, registraban con nitidez los ruidos de los trabajos subterráneos en la última parte del túnel por donde se fugó El Chapo, pese al alto volumen que mantenía permanentemente Guzmán en su pequeña televisión en la celda. La televisión, que obtuvo mediante un amparo, le fue retirada a mediados del año pasado, pero por órdenes de la Comisión Nacional de Seguridad se la devolvieron.

En las imágenes se aprecia a los dos monitoristas que observaban el dormitorio de El Chapo, que no consideraron importante su comportamiento atípico: meterse en la cama con ropa, levantarse y caminar nerviosamente de su cama a la regadera, donde se agachaba como si buscara algún objeto. Mientras esto sucedía, los ruidos que podrían haberse confundido en parte con el de la televisión, también eran escuchados en el sistema de redundancia en la sede del Cisen. También se puede observar la lentitud con la que reaccionan cuando confirman que el interno se había fugado, y todo el tiempo que transcurre para que den la alerta que activa el código rojo. No se sabe si el Cisen tenía protocolos de seguridad para una eventualidad como la que vivieron, pero lo que sí quedó claro en el video es que todo el tiempo en el que no actuaron, tampoco hubo intervención desde su cuartel general.

El video confirma la presunta culpabilidad por omisión –al no haber actuado con celeridad para evitar la fuga– de los dos monitoristas del Cisen que vigilaban a El Chapo en su celda, pero sobretodo colocó al servicio de inteligencia federal en el centro de la responsabilidad por la fuga. Hasta ese momento, los esfuerzos dentro del gobierno, políticos, legales y mediáticos, habían buscado deslindar al Cisen de toda responsabilidad por la fuga, y acotar en los dos monitoristas toda la carga de la encomienda. Las peticiones porque se llamara a declarar al director del Cisen, Eugenio Imaz, siempre fueron bloqueadas, así como también se rechazó en los más altos niveles la propuesta para que fuera cesado.

El Cisen había sido en la fuga de El Chapo como una especie de elefante en la sala, donde todos veían su responsabilidad, pero nadie quería hablar de ella. El video transmitido este miércoles cambió esa actitud. Frente a sus acciones y omisiones mostradas por las imágenes, se vuelve altamente costoso que se siga manteniendo al Cisen en una burbuja. El director Imaz tiene que ser llamado a declarar en calidad de testigo para que informe, por ejemplo, sobre el alcance de su vigilancia, cómo se definió al equipo de monitoristas, sus controles de confianza y a quién le entregaban diariamente los reportes. Es decir, el blindaje que tenían hasta este miércoles, debe ser desmontado.

El Cisen fue la institución que resultó más vulnerada por la difusión del video, que cuestionó la calidad del trabajo de Imaz y el organismo de inteligencia. Para la PGR, su difusión, pese a la condena por la filtración, empuja hacia arriba la investigación, al romper las mallas de protección política alrededor de Imaz y del Cisen, y permitirle a sus ministerios públicos profundizar en la averiguación. La filtración, en este caso, ha sido altamente beneficiosa en la búsqueda de la verdad de lo que sucedió en El Altiplano y de caminar más hacia la exigencia del presidente Peña Nieto, de llegar a fondo y encontrar a los culpables, sin importar qué tan poderosos puedan ser.

Twitter: @rivapa

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