Opinión

El único cartucho de Peña Nieto: la defensa del interés nacional frente a las amenazas de Trump

 
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EPN viaja a Colombia. (cuartoscuro)

A Rodolfo Stavenhagen, intelectual y líder moral, Premio Nacional de Derechos Humanos

Todo mundo sorprendido y pasmado ante las amenazas de Trump. Es difícil precisar dónde y cuándo encontrarán sus límites él y su desconcertante gabinete, integrado por ideólogos conservadores, billonarios sin experiencia de gobierno y generales agresivos. Lo que queda claro de sus anuncios y primeras acciones es que está dispuesto a cumplir con sus promesas de retener empleos en Estados Unidos (EU) a casi cualquier precio y a actuar frente a inmigrantes, particularmente si son indocumentados y mexicanos. Las acciones de Trump han sido inusualmente agresivas y concretas para un presidente que hasta el día 20 de enero tomará posesión de su cargo.

El gobierno mexicano no puede quedarse cruzado de brazos. ¿Habrá una respuesta pronta, realista, nacionalista? Hasta ahora no parece ser así. Es comprensible cierta prudencia, pero México tiene que ser prudentemente audaz y preparar en las próximas cuatro semanas un paquete de medidas urgentes frente a los diversos escenarios que están despuntando en EU y nos está planteando el futuro gobierno de Trump y un posicionamiento solido de mediano plazo (los dos años que le quedan a este gobierno) y eventualmente de largo plazo en el marco de una reconsideración del programa de desarrollo nacional.

Gobierno y sociedad debemos implementar acciones de defensa, contención, negociación y previsión, particularmente en aquellos frentes donde sea imprescindible actuar en respuesta al legítimo interés de México y los mexicanos en nuestro territorio y en el exterior: producción, empleo, inversión, comercio, migraciones, remesas, seguridad e incluso temas como el medio ambiente, la lucha contra el crimen organizado y el combate al tráfico ilegal de armas, en que existe clara corresponsabilidad bilateral y hay compromisos multilaterales amenazados.

El martes pasado el Grupo de Consultores y Encuestadores GEA-ISA presentó su informe trimestral y sus conclusiones no pudieron ser más contundentes.

1ª A cuatro años, la evaluación del gobierno de Peña Nieto es muy severa: 40 por ciento de los encuestados no encontró logro alguno y en cambio múltiples desencantos. Su credibilidad está en los niveles más bajos del sexenio. Sólo 6.0 por ciento le cree mucho y más de la mitad de la población (53 por ciento) no le cree nada.

2ª El principal sentimiento de la gente en noviembre era de preocupación (45 por ciento) y de enojo (22 por ciento); (vs. 34 y 21 por ciento en septiembre). Sólo 25 por ciento tiene “esperanza” y 3.0 por ciento dijo tener “orgullo”.

3ª Dos terceras partes de los encuestados ven la elección de Trump con preocupación y rechazo. Las preocupaciones aumentan para la población con familiares en EU que ven la posibilidad de reducción de remesas, deportaciones y comienzan a reportar múltiples agresiones a familiares y amigos por el hecho de ser mexicanos. Para 2/3 de los encuestados la elección de Trump les parece perjudicial para México (muy perjudicial para 36 por ciento).

4ª Hay una clara demanda de una posición firme del gobierno de México frente a EU. En caso de agresiones, 40 por ciento cree que se debe dejar de cooperar en materia de seguridad y otras áreas.

5ª Una amplia mayoría de los mexicanos está dispuesta a participar en acciones de defensa y dejar de consumir bienes y servicios americanos, inclusive de hacer turismo en EU. Un 49 por ciento estaría dispuesto a emprender manifestaciones y un 31 por ciento acciones violentas.

6ª En relación a las acciones emprendidas hasta ahora por el gobierno mexicano, la proporción que desaprueba es de 50 por ciento -frente a sólo 25 por ciento que aprueba-. La Invitación a México y recepción de Peña Nieto a Trump sigue teniendo un abrumador rechazo. Más de la mitad de los encuestados desaprobaría que se le volviera a invitar y está en contra de que Peña Nieto visitara Washington si se le invitara.

EPN tiene decreciente credibilidad política y legitimidad moral. La debilidad económica actual y las declinantes previsiones de crecimiento, inversión y empleo para 2017 y 2018 presentan una tendencia cuesta arriba para el gobierno. El único cartucho que le queda sería adoptar una posición firme, contundente y eficaz de defensa de los intereses nacionales frente al gobierno de Trump -incluyendo un paquete de acciones macroeconómicas, sectoriales y regionales para hacer frente a la embestida de este toro inesperado-. La población lo apoyaría.

Mi sugerencia: el presidente debe crear un grupo de emergencia en su gabinete; establecer un grupo especial de gobernadores -dando importancia a los fronterizos- y crear un consejo asesor con empresarios, académicos y miembros de la sociedad civil para elaborar una propuesta integral y comprometerse a ponerla en marcha. El Congreso debe actuar en paralelo.

Algunas de las acciones apremiantes a considerar serían las siguientes:

a) Un programa de emergencia en previsión al regreso de migrantes mexicanos –incluyendo medidas económicas, sociales, laborales y de seguridad– que estimule su asimilación y maximice el aprovechamiento de sus habilidades adquiridas a la economía de sus regiones de origen o a los nuevos destinos seleccionados. El programa debe ser complementado por medidas para la facilitación del flujo de remesas de EU. Ningún apoyo o condicionamiento para el muro.

b) Un programa audaz de construcción de infraestructura física y social, como lo hicieron FD Roosevelt y Cárdenas -y lo piensa hacer ahora Trump en EU- para impulsar la modernización y competitividad económica, social y educativa de México, dando prioridad a la generación de empleos y la absorción de migrantes. La banca de desarrollo debe ser parte de ese esfuerzo, a través de créditos de largo plazo, acompañada por recursos orientados de la banca comercial.

c) Un paquete de medidas para defender las exportaciones actuales y elevar su contenido nacional, contrarrestar agresiones comerciales y diversificar mercados de importación y exportación. Esto último se dificulta en el corto plazo en las manufacturas, dada la dependencia del mercado americano y de empresas inversoras de ese país que van a ser presionadas por el gobierno de Trump. Ello exige una estrategia de defensa de aquellos componentes del TLCAN que nos son benéficos en coordinación con las empresas, en especial las extranjeras (responsables de 90 por ciento de nuestras exportaciones de manufacturas), pero a la vez de una estrategia renovada nacional de política agropecuaria e industrial y de servicios, fincada en el mercado interno y nuevos destinos de exportación. Con estímulos apropiados, particularmente a empresas de capital nacional, el reto que viene puede convertirse en una oportunidad para el nuevo curso de desarrollo acelerado, incluyente e innovador que México demanda.

d) Crucial un paquete macroeconómico contracíclico que mantenga estabilidad financiera y promueva el crecimiento, la inversión, el empleo y el mercado interno a través de medidas fiscales, financieras y salariales.

¿Tendremos la imaginación, la voluntad y la capacidad negociadora y ejecutiva necesarias? ¿O vamos a seguir de rodillas ante la embestida de Trump? La opinión pública apoya la primera opción.

Twitter: @mauriciodmaria

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