Opinión

El tuit más peligroso de México para Trump

  
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Peña Trump. (Reuters)

La agenda de seguridad es estratégica en la relación bilateral. México juega un papel decisivo al respecto, no sólo en ambas fronteras, sino en el día a día enfrentando al crimen y la delincuencia organizada. Si en esta materia, donde por cierto nos ha tocado jugar 'con la más fea' y pagar el mayor costo, México baja la guardia, sería el tuit más amenazante para el gobierno de Trump que cualquier otro. Hacerles ver esta realidad es indispensable.

Pero la agenda no termina aquí, es preciso emprender una serie de estrategias y acciones en las que cada sector tenga un rol claro y concreto, pero que al mismo tiempo persigan objetivos comunes que converjan en un plan integral de acción. Esta es, posiblemente, la primera característica que deba tener la posición mexicana: integralidad. No debemos ir solamente al abordaje de un tema, so pena de subordinarnos a la agenda norteamericana, sino poner sobre la mesa todos los temas que para México son importantes.

Ese plan integral de acción deberá comprender lo que corresponda hacer al gobierno federal, a los gobiernos locales, a los legisladores, a los empresarios, a los medios de comunicación y a la sociedad civil en general, pero sobre todo, deberá ponerse sobre la mesa de negociación con determinación y firmeza.

Desde el gobierno federal es urgente potenciar fuertemente las acciones tanto de la Secretaría de Relaciones Exteriores como de la Secretaría de Gobernación. Por un lado, es necesario que la Cancillería mantenga un diálogo franco y constante, no sólo con el gobierno de Estados Unidos, sino con la comunidad mexicana vía el apoyo de organizaciones comunitarias. Estas organizaciones facilitan la participación en la vida pública, pues empoderan a nuestros connacionales mediante asesoría, protección legal, fomento a su educación y a su salud, e incentivando su participación cívica y su emprendedurismo. Por otro, se requiere que la Secretaría de Gobernación implemente, cuanto antes, mecanismos robustos de atención a la población repatriada que presumiblemente aumentará sustancialmente en los próximos años. México debe garantizar un total respeto a los derechos humanos, para así ser capaz de dar apoyo y cauce adecuado a las personas que, siendo originarias de Centroamérica y otros lares, sean deportadas de Estados Unidos a México.

En todo esto, el trabajo conjunto y de coordinación con la Federación que realicen los gobiernos locales, particularmente los estados y municipios que colindan con nuestras fronteras tanto al norte como al sur del país, también será importantísimo, y la vinculación y colaboración que logren entablar con los gobiernos locales de nuestros países vecinos será muy apreciada.

Los legisladores, por su parte, están en condiciones no sólo de adecuar el marco legal que facilite el apoyo a nuestros connacionales en Estados Unidos, sino que promueva una relación permanente con sus homólogos estadounidenses para sensibilizarlos de las bondades de una buena vecindad entre nuestros países y del aporte enorme que nuestros compatriotas hacen a aquel país.

Los empresarios tienen una responsabilidad mayúscula, ya que deberán coordinarse con el empresariado estadounidense para potenciar y promover las virtudes del libre comercio y los beneficios concretos que representa para ambos países, o si se quiere, en sentido inverso, persuadir de los efectos negativos que tiene para la economía de la región el proteccionismo y la cerrazón.

Mucho ayudará que los medios de comunicación sensibilicen a la población respecto del fenómeno migratorio, nuestras comunidades en el exterior, los dreamers, y la importancia de una buena relación binacional, y que la sociedad civil, por su parte, siga participando en foros, grupos de trabajo y análisis que ayuden a llevar a buen puerto los propósitos mencionados.

Se trata, pues, del inicio de un nuevo orden internacional, que exige estemos a la altura del reto histórico, porque será la historia la que juzgue si nuestra determinación, nuestra entereza, nuestra dignidad y nuestro compromiso con México estuvieron a la altura de las circunstancias. El desafío está ahí y nos convoca a todos, asumamos cada uno nuestra responsabilidad y nuestro papel, trabajemos juntos para seguir engrandeciendo a México y convertirlo en el país que queremos para nosotros y para nuestros hijos.

Twitter: @JosefinaVM

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