Opinión

El síndrome de los
déficits gemelos

 
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El síndrome de los ‘déficits gemelos’.

Las malas noticias económicas llegaron en la víspera del Cuarto Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña.

No sólo por la decisión de Standard & Poor’s de revisar a negativa, de estable, la perspectiva de la calificación soberana de México (BBB+).

La peor noticia es que el país enfrenta una doble brecha de financiamiento, lo que en la teoría económica se conoce como déficits gemelos.

Si bien este fenómeno no es nuevo, sí es cada vez más evidente.

Por un lado, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit público, serán de 3.0 por ciento del PIB en este año, según la nueva estimación de la Secretaría de Hacienda.

Por otro lado, la cuenta corriente de la balanza de pagos también registró un déficit de 3.0 por ciento del PIB en el primer semestre del año, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).

Es el mayor déficit de la cuenta corriente para un periodo enero-junio desde que hay cifras disponibles, a partir de 1995.

Lo que refleja el déficit de la cuenta corriente es un exceso de gasto interno sobre el ingreso nacional, que requiere para su financiamiento de la atracción de recursos del exterior.

En términos de dólares, el déficit de la cuenta corriente fue de 15 mil 449 millones en el primer semestre del año.

Sin embargo, no alcanzó a ser financiado en su totalidad con flujos de capital del exterior de largo plazo.

De hecho, el déficit de la cuenta corriente fue superior a la entrada de recursos al país por concepto de inversión extranjera directa, que en el periodo enero-junio de 2016 ascendió a 14 mil 385 millones de dólares.

En cuanto a las finanzas públicas, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, anunció la semana pasada una reducción en el objetivo de déficit en los RFSP de 3.5 a 3.0 por ciento del PIB para este año.

Esto significaría una disminución de 1.1 puntos del PIB respecto al cierre de 2015.

La reducción en las necesidades de financiamiento público fue posible por el ingreso extraordinario proveniente del remanente de operación del Banxico, así como por los recortes al gasto.

Aun así, el gobierno mexicano sigue enfrentando retos en materia de consolidación fiscal para recortar aún más los RFSP.

En particular, el Banxico no ha quitado el dedo del renglón sobre la importancia de continuar con el ajuste de la política fiscal.

“La cuenta corriente, que presenta un déficit de 3.0 por ciento del PIB, combinado con el déficit fiscal, que es otro 3.0 por ciento del PIB, pues ya nos da el síndrome de los déficits gemelos, que no es sano ni sostenible mantenerlos en el tiempo”, dijo Ernesto O’Farrill.

“Entonces el gobierno sí tiene que hacer un esfuerzo por reducir el déficit fiscal”, agregó el presidente de Bursamétrica en un comentario para EL FINANCIERO Bloomberg.

Una consolidación más acelerada de las finanzas públicas apuntaría en la dirección de cerrar la brecha fiscal, pero no la de la cuenta corriente, cuyo deterioro representa un foco rojo en la economía mexicana.

Los déficits gemelos, coincidentemente uno y otro de 3.0 por ciento del PIB, son un factor de riesgo para el país que preocupa a calificadoras e inversionistas extranjeros.

Twitter: @VictorPiz

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