Opinión

El significado de las elecciones del domingo (II)

 
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Depositando el voto. (Cuartoscuro/Archivo)

Seguimos con algunos de los significados del proceso electoral del domingo.

6.- Poco impacto en la vida económica del país.

El curso de la economía en 2016 no va a ser afectado por los resultados de las elecciones del próximo domingo, con independencia de los resultados. Los hechos de junio que sí van a impactar serán la decisión de subir o no las tasas de interés por parte de la Fed el próximo 15 de junio, así como el resultado del referéndum sobre el Brexit. La concentración de las decisiones en el poder federal en México hace poco relevantes para el desempeño económico nacional los resultados locales. Aunque las elecciones sean en 14 entidades de la república e involucren a 37 millones de potenciales electores, gane uno u otro, para la economía, lo relevante estará en otra parte.

7.- Es el prólogo del proceso de 2018.

Morena y AMLO le sacaron todo el jugo que pudieron a los procesos estatales. Independientemente de que ganen o no alguna gubernatura, serán la fuerza política con mayor crecimiento relativo respecto a 2015, con los ojos claramente puestos en 2018. La precandidata más visible del PAN, Margarita Zavala, usó parte de su capital político para respaldar candidatos. Si bien este proceso electoral no le significó un salto, sí le permitió mantenerse presente y muy probablemente con ventaja adentro del PAN. El PRD, más allá de ser un perdedor neto de este proceso, al margen de que algún candidato que respalde el partido del sol azteca gane, parece marchar sin brújula para 2018. Y respecto al PRI, sin duda los resultados de la elección del domingo van a redefinir el juego para todos los aspirantes, visiblemente para el actual presidente del tricolor, pero no exclusivamente. El juego de 2018 cambiará a partir de la próxima semana.

8.- Luces amarillas sobre reglas del juego.

El irrelevante contenido de los spots (salvo los de AMLO, que son los que quedaron en la memoria: “no lo tiene ni Obama” o “frijol con gorgojo”); la omisión de reportes de gastos al INE de una gran cantidad de candidatos; la llamada 'guerra sucia'; la realidad de que llegan fondos no registrados a las campañas tal como documenta el reporte de Integralia; las frecuentes contradicciones de criterio del INE y el TEPJF; el ambiguo y a veces cuestionable papel de los órganos electorales locales… y puede agregar más aspectos a esta lista. Creo que todo ello nos obliga a repensar las reglas del juego si no queremos gestar una nueva crisis política en 2018.

9.- Hay competencia.

No sé cuáles sean los resultados de los procesos electorales y cuántas gubernaturas gane cada partido o cómo vaya a quedar la composición de los congresos locales. Pero, por lo que se ha visto hasta ahora, hay un grupo amplio de entidades en las que hay una intensa competencia y los ganadores no lo van a ser por márgenes amplios. Lo bueno de este hecho es que los partidos saben que pueden perder y eso podría ser un incentivo para hacer buenos gobiernos. Lo malo es que también hay un riesgo de perfilar gobiernos sin respaldo y parálisis política si no hay capacidad de generar acuerdos.

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