Opinión

El señuelo fiscal de Trump

 
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El señuelo fiscal de Trump.

Si usted pensaba que Donald Trump iba a quedarse contemplando cómo caía su popularidad en las encuestas, sin hacer nada, estaba equivocado.

Ayer comenzó a reaccionar al anunciar algunas de las propuestas de su programa económico.

En éste, Trump mezcló algunos de los planteamientos tradicionales de los republicanos, como la reducción de las tasas máximas de ISR con sus demandas heterodoxas, como la renegociación de los tratados comerciales, especialmente el TLC con Norteamérica.

Con ese planteamiento, el candidato republicano pretende un relanzamiento de su campaña.

Espera que haya quienes digan lo siguiente: “Bueno, Trump es un personaje excéntrico que plantea algunas cosas que no vienen al caso, pero en lo esencial, en el tema de los impuestos, hace planteamientos correctos”.

Por ejemplo, proponer que la tasa máxima del ISR para las personas con mayores ingresos pase de 39.6 por ciento actual al 33 por ciento.

Igualmente, propone que los deducibles fiscales por gastos de educación puedan alcanzar hasta tres mil 960 dólares anuales en una familia que paga 10 mil dólares anuales por esos gastos y tiene un ingreso de 500 mil dólares por año.

Si uno veía ayer la cobertura que los medios norteamericanos daban al proyecto económico de Trump, encontraba que la prioridad eran los temas fiscales para favorecer a los ricos y a la clase media, y en un segundo plano el llamado a la renegociación del TLC de Norteamérica.

Estas son malas noticias para México.

Quiere decir que Trump pretende dar a su tendencia proteccionista y orientada a la cerrazón, una envoltura que sea aceptable para los votantes republicanos tradicionales.

Quizás eso responda a los múltiples llamados de personajes u organizaciones republicanas a no votar por ese sujeto, como por ejemplo lo hizo The Harvard Republican Club este fin de semana.

Aunque le he planteado en este espacio los obstáculos que eventualmente tendría Trump para cancelar el TLC, el mero hecho de proponerlo y eventualmente dar los pasos jurídicos para hacerlo generaría una tensión tal que probablemente viéramos el inicio de una recesión en México, ante la parálisis de las inversiones y la especulación cambiaria que ese hecho motivaría.

Más allá de estar o no de acuerdo con las propuestas para reducir impuestos, a los liberales que son partidarios de ello, aquí y allá, les debe quedar claro que no pueden respaldar una propuesta así, cuando viene entretejida con todas las barbaridades racistas y proteccionistas que ha señalado el candidato republicano.

De acuerdo con la mayoría de las encuestas, si las elecciones fueran hoy, ganaría Hillary por un amplio margen.

Sin embargo, planteamientos como el de ayer buscan corregir errores y cambiar esa tendencia.

Faltan 90 días para las elecciones y en ellos pueden pasar muchas cosas. Creo que el candidato republicano sigue vivo en la competencia y, después del discurso de ayer, tiene más posibilidades de ganar la elección.

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