Opinión

¿El recorte al gasto público para 2017 es real?

 
1
 

 

Billetes falsos

Después de la presentación del Paquete Económico 2017, el pasado 8 de septiembre, hemos escuchado por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que éste es austero y responsable ya que implica un recorte al gasto público por 239 mil de millones de pesos (mmdp). No obstante lo anterior, la deuda total del sector público federal aumentará el año que entra en otros 494.872 mmdp, lo que representa el 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB) esperado para 2017.

Analizando las cifras a detalle, vemos que la SHCP ha estado haciendo un juego de números y de palabras, los cuales se explican a continuación:

Para el 2017 el recorte al gasto público, respecto al aprobado para 2016, es de apenas 70 mmdp. Es decir, nos venden la idea de un enorme recorte de casi 240 mmdp, pero la realidad es que sólo se ajusta a la baja en 70 mmdp, los cuales se suman a los recortes ya realizados en 2016 por un total de 169 mmdp. En otras palabras, el gran ajuste ampliamente publicitado es respecto al presupuesto de 2015.

En este orden de ideas, hay que entender que cuando se menciona que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2017 contempla un recorte a Pemex de 102.2 millones de pesos, la realidad es que sólo se ajustará a la baja en 2.2 mmdp, ya que 100 mmdp ya fueron recortados este año.

Dado este discurso de verdades a medias por parte de la SHCP, que parece buscar dar la impresión de que ahora si habrá finanzas sanas, es que hay malestar entre las cúpulas empresariales, las cuales han externado que el recorte planteado es insuficiente y que aún hay margen para reducir más el gasto público.

En este sentido, Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, señaló que hay margen para recortar los presupuestos de los poderes Judicial y Legislativo, además de que se pueden desaparecer programas gubernamentales que se traslapan; de manera que se pueda alcanzar un recorte de 290 mmdp; es decir, 50 mmdp adicionales a los que la SHCP plantea.

A este respecto, cabe señalar que en la propuesta de Presupuesto de Egresos 2017, al Poder Legislativo se le asignan 15.088 mmdp, cifra superior a la aprobada para 2016 en poco más de mil millones de pesos, lo que representa un incremento real de 3.6%. Se debe destacar que el aumento real propuesto para la Cámara de Senadores es de 4.2%, mientras que el incremento para la de Diputados es de 3.6 por ciento. ¿El desempeño de los legisladores amerita que se les premie con estos aumentos por encima de la inflación?

En cuanto al Poder Judicial, se propone un nuevo incremento, ahora de 10 mmdp respecto a lo aprobado para 2016. Esto es un aumento de 14.8% en términos reales, lo cual es a todas luces una propuesta fuera de toda proporción y que no se puede justificar. Parece que el Ejecutivo quiere tener contento al Judicial, usted imagínese las razones para esto.

Regresando al tema materia de esta entrega, quiero hacer énfasis en el hecho de que es mera mercadotécnica política cuando se nos dice que por primera vez en 9 años México tendrá un superávit primario, tratando de hacernos pensar que el gobierno tendrá más ingresos que gastos. La realidad es que la diferencia de los ingresos y gastos del sector público no alcanzará para cubrir la totalidad de los intereses de la deuda pública proyectados para 2017, los cuales sumaran (en el mejor de los casos) 568 mmdp, esto significa que el año que entra nos endeudaremos más para pagar los intereses de lo que ya debemos.

Para el año 2017 se están presupuestando ingresos presupuestarios por 4.309 billones de pesos, mientras que el gasto neto pagado será de 4.804 billones de pesos, por lo que el desequilibrio en las finanzas públicas continuará, no obstante una mayor carga fiscal para personas y empresas, como veremos líneas abajo.

El resultado de lo hasta ahora señalado es que en 2017 la deuda total del sector público (también conocida como requerimientos financieros del sector público) crecerá respecto a la totalidad de la economía en otros 2.8 puntos porcentuales del PIB hasta llegar a aproximadamente el 53% del PIB en diciembre de 2017.

Así pues, queda claro que el presupuesto del año entrante no es austero ni tiene grandes recortes al gasto público, y por el contrario, se continúa vulnerando la economía haciéndonos más sensibles a lo que ocurra en otras partes del mundo. Esto a pesar de las buenas cuentas del Servicio de Administración Tributaria, que alcanzará una recaudación por impuestos de 2.729 billones de pesos en 2017, cifra 18% superior a la observada en 2015.

¿A qué me refiero con que se está vulnerando la economía? Pues a que si por ejemplo, gana Donald Trump la presidencia de los Estados Unidos (algo que tiene 35% de probabilidad de ocurrencia al momento de escribir estas líneas) habrá una enorme presión en el tipo de cambio, y es posible que veamos el dólar hasta en 22 pesos por dólar. ¿Qué haría el Banco de México ante este escenario? Seguro que con tal de frenar la inflación y la escalada del billete verde, aumentaría su tasa de interés objetivo en uno o dos puntos porcentuales.

Esto incrementaría el costo financiero de la deuda (tanto pública como privada) de manera importante y disminuiría el ritmo de crecimiento económico. Bajo este escenario, la perspectiva de un costo financiero de 568 mmdp para el 2017 es claramente baja y más bien dicho costo se podría elevar hasta unos 700 mmdp, forzando recortes adicionales al gasto de otras dependencias.

Otro factor que podría descarrilar la economía nacional en 2017 es si el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) comienza una racha de incrementos en su tasa de interés de fondos federales ligeramente más rápida de lo esperado. En los Criterios Generales de Política Económica 2017 se anticipa una tasa de interés nominal promedio en México de 4.9%, y esa tasa es sólo 0.68 puntos porcentuales superior a la tasa de los Cetes a 28 días observada el 13 de septiembre de este año; o bien, es apenas 0.03 puntos porcentuales mayor a la tasa de los Cetes a 365 días observada en dicha fecha.

Así pues, la expectativa de una tasa de 4.9% parece extremadamente conservadora y cualquier ajuste al alza en la tasa de la FED ocasionará mayores alzas en México. Esto desequilibrará las finanzas públicas por un mayor costo financiero de la deuda que se dará a expensas de contratación de más deuda o de recortes adicionales en los presupuestos de otras dependencias.

A manera de conclusión podemos señalar que la economía nacional está en una posición de suma vulnerabilidad, y el Presupuesto de Egresos 2017 no hace mucho para mitigar este riesgo al endeudarnos aún más de lo que ya estamos. ¿Qué pensaría usted de la posición financiera de una empresa que se endeuda para pagar los intereses de sus créditos vigentes porque con su flujo actual no le alcanza para hacerlo?

Analistas nacionales e internacionales comienzan a dimensionar los riesgos de que la economía mexicana se descarrile antes de que termine el sexenio y es probable que en este sentido comiencen a demandar una mayor prima de riesgo para invertir en México (mayores tasas de interés), lo que nos hará caer en un círculo vicioso. Pidamos pues al Legislativo obrar con verdadera responsabilidad y que le enmiende la plana al Ejecutivo para evitar un mayor endeudamiento de México y así tener una economía menos vulnerable.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

http://www.gaeap.mx/

También te puede interesar:

Crear empleos cuando la economía casi no crece

El peso mexicano: una de las monedas más débiles del planeta

Enfoque incorrecto del Banxico por el desequilibrio externo