Opinión

El ‘recorte’ al crecimiento

 
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Luis Videgaray, secretario de Hacienda. (Eladio Ortíz)

El gasto público en México se reducirá en un monto equivalente a 0.7 por ciento del PIB en este año, como lo anunció el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Se trata del tercer ajuste al Presupuesto en lo que va del gobierno del presidente Enrique Peña, pues en 2015 se redujo también en 0.7 por ciento del PIB y en el Paquete Económico 2016 se anunció un recorte adicional de 0.8 por ciento en el techo de gasto.

Los ajustes presupuestales representan un efecto fiscal combinado de 2.2 por ciento del PIB.

Dada su magnitud, darán lugar a un menor crecimiento de la economía mexicana en este año, no sólo por el impacto del recorte al gasto, sino también por el del incremento de 50 puntos base, a 3.75 por ciento, en la tasa de interés de referencia del Banco de México.

Para 2016 se espera un crecimiento económico de 2.4 por ciento, según el consenso de analistas en la encuesta de Banamex, que sería incluso menor al del año anterior.

“Esperamos que las medidas adoptadas (por Hacienda y Banco de México) resten 40 puntos base al crecimiento. Por lo tanto, revisamos nuestra expectativa de crecimiento para este año de 2.5 a 2.1 por ciento”, indicó Invex.

En igual proporción JPMorgan y Banorte recortaron sus pronósticos de crecimiento, que pasaron de 2.8 a 2.4 por ciento y de 2.7 a 2.3 por ciento, respectivamente.

Banamex, BNP Paribas, Pro Asset Management, Credit Suisse, Santander y Valmex también ajustaron sus previsiones de crecimiento.

Nuestra economía mantendrá una expansión inercial, después de que en 2015 creció 2.5 por ciento.

El recorte al gasto fue inevitable ante la caída de los ingresos presupuestales causada por el desplome del precio del petróleo.

Videgaray dijo que no se recurrirá a un mayor endeudamiento público ni se contempla proponer nuevos impuestos.

Con independencia del impacto de las medidas fiscales y monetarias en el crecimiento económico, algunos de los indicadores más recientes muestran un deterioro: En diciembre la actividad económica –medida por el IGAE– se estancó, pues no presentó variación alguna respecto a noviembre, cuando a su vez sólo tuvo un avance de 0.1 por ciento mensual.

El debilitamiento industrial asociado a la crisis petrolera es lo que explica la desaceleración de la economía en la parte final de 2015.

Además, el Inegi publica esta mañana el dato de inflación en la primera quincena de febrero.

Se teme que la inflación aumente por el efecto de la depreciación del peso frente al dólar.

En enero la inflación general anual repuntó a 2.6 por ciento desde el mínimo histórico de 2.1 por ciento que registró en diciembre.

En enero se presentaron las primeras evidencias del traspaso de la depreciación del peso a los precios.

El 2016 se perfila como un año complicado para México por las presiones sobre las finanzas públicas y la inflación.

Las reformas todavía no generarán el crecimiento esperado, pero son fundamentales para mantener la confianza en el país.

Twitter: @VictorPiz

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