Opinión

El PVEM y los burros

Allá en Jalisco cuentan que un día del año pasado el secretario de Turismo se llevó el susto de su vida. Enrique Ramos, que así se llama el funcionario, iba en su vehículo por una calle de la capital jalisciense cuando otro vehículo se le cerró de fea manera. El secretario                 -recuérdese que su antecesor fue asesinado- no se aguantó y protestó mediante claxonazos. No lo hubiera hecho. Los ocupantes del otro auto, exhibiendo armas largas, comenzaron a seguirlo. Ramos aceleró y sólo se quitó de encima a quienes le hostigaban al entrar al Country Club.

“Es la escolta del diputado Enrique Aubry”, le contestaron de la Fiscalía de Jalisco al secretario Ramos cuando reportó el vehículo que le hostigó. Según la fuente de esta historia, el funcionario del turismo entendió que era mejor ya no moverle.

¿Quién es Enrique Aubry? Un joven diputado del llamado Partido Verde Ecologista de México, nacido en la capital, con fugaz paso por el Edomex y trayectoria en Jalisco. ¿Y por qué viene a cuento lo que dicen en aquel estado sobre cómo se desplaza la escolta de Aubry? Por varias razones. Dos para empezar. Primero, porque en diciembre trascendió al plano nacional que estamos ante uno de los ejemplares más refinados del modelo pevemista: políticos caracterizados por la desfachatez, o si ustedes lo prefieren, por el cinismo. Y segundo, porque Aubry ha mencionado que quisiera ser presidente municipal de Guadalajara, una antesala hacia la gubernatura de Jalisco.

Desfachatez, dice la Real Academia de la Lengua, significa “descaro, desvergüenza”. Juzguen ustedes si el término aplica a Aubry.

En los días muertos de diciembre, algunas de las autoridades electorales más importantes de México por fin vieron lo que era obvio para cualquier persona que se subiera al Metro, o que circulara por alguna avenida, que fuera al cine o que consumiera radio o Tv. Para cualquiera, pues, que simplemente desde hace meses levantara la vista y atendiera los llamados anuncios espectaculares o del mobiliario urbano. Lo que la Comisión de Quejas del Instituto Nacional Electoral y una sala del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hicieron a finales de diciembre fue -oh sorpresa- determinar qué integrantes del PVEM se anuncian mucho, muchísimo, y en muchos lados.

“La Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó -por unanimidad- la suspensión inmediata de cine-minutos en salas de cine y el retiro de propaganda fija que contiene mensajes referentes a informes de labores de legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM)”, dijo el INE en un comunicado del 31 de diciembre. El boletín agrega: “La queja (interpuesta por el PAN) describe que durante el mes de diciembre de 2014, en diferentes puntos de la República Mexicana, se ha mantenido la difusión de mensajes relacionados a informes de labores de legisladores del PVEM a través de espectaculares, anuncios en casetas telefónicas, puestos de periódicos y revistas, parabuses, así como los denominados cine-minutos que se transmiten en salas de cine previo al inicio de una película”.

Lo anterior no es anecdótico. Ni representa un asunto sin trascendencia. Al contrario. El 29 de diciembre “la Sala Regional Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que la sobreexposición de los informes de labores de los legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) vulneró el principio de equidad establecido en el artículo 134 Constitucional. Se estimó que con la difusión de los promocionales denunciados, al realizarse de manera reiterada, permanente y continua, se posicionó al PVEM de frente al proceso electoral federal en curso”. Ni más, ni menos.

La Sala resolvió además “que la difusión a nivel nacional de los informes de labores de los diputados Enrique Aubry de Castro Palomino y Ana Lilia Garza Cadena, vulnera la prohibición de difundir informes fuera del ámbito geográfico de responsabilidad de dichos servidores públicos”. Sin embargo, benévola, esa misma Sala determinó que la sanción que tocaba al PVEM era una amonestación pública (de carcajada). Así como turnar el caso de los dos diputados citados a las contralorías del Senado y la Cámara de Diputados para “efectos de la sanción correspondiente”. ¿Cómo respondió el diputado Aubry a esa resolución de la Sala del antes llamado Trife? Llamando burros e ignorantes a los partidos que se quejan de la campaña del PVEM denominada “Verde sí cumple”. En declaraciones hechas a Reforma en la edición del domingo, esto dijo: "¿Por qué los demás partidos no lo hacen?, por burros, por ignorantes. Todos tenemos derecho de informar (…). A lo mejor no están de acuerdo en que nosotros sí hayamos cumplido nuestras propuestas de campaña y es válido, pero les recomiendo que se pongan a chambear".

Burros. Para el joven Aubry eso son los políticos de otros partidos que no hacen como ellos, que no han inundando (por ahora) de anuncios diversas zonas urbanas y espacios mediáticos, incluso fuera de su ámbito de gestión. 

No sabemos si el diputado Aubry también piensa que los ciudadanos son burros. Lo que sí sabemos es que no tiene empacho en reconocer que lo que él y los suyos hacen es velar por sus intereses y por los de su partido. Así lo reconoció en una entrevista con el portal ADN. Ahí, en video le preguntan: ¿Por qué los legisladores tienen tan mala imagen?
“Porque siempre estamos en los dimes y diretes. Siempre uno vela por los intereses personales, partidistas y de grupo. Tiene esa imagen porque siempre estamos en los escándalos”. Aquí sus declaraciones
A confesión de parte, relevo de pruebas. “Siempre uno vela por los intereses personales, partidistas y de grupo”. Se agradece la honestidad. Sus colegas, unos burros. Y qué calificativo le dará Aubry a los ciudadanos que votan por los del PVEM, que al parecer pueden ser más: según una encuesta de Reforma (10/12/14) la gente que respondió que votaría por el PVEM pasó de 5 a 11 por ciento en tan sólo cuatro meses, de agosto a diciembre.

¿Los ciudadanos los prefieren cínicos? Si así es, va un tip: si la escolta de uno del PVEM se les cierra, nada de tocar el claxon. Calladitos. Ya saben lo que cuentan en Jalisco.

Twitter: @SalCamarena