Opinión

El 'profe' Cruz

1
 

 

De la Cruz encabezó al grupo de padres de los normalistas que se reunió con Enrique Peña Nieto el pasado 29 de octubre; él le pidió la renuncia al presidente. (Archivo/Cuartoscuro)

Gil vio con los ojos de plato a dos padres y una madre de tres jóvenes desaparecidos la Noche de Iguala en Por la mañana, el noticiario de Ciro Gómez Leyva. Los acompañaba Felipe Cruz, el vocero que apareció en sus periódicos EL FINANCIERO y La Razón como vocero 'aviador', maestro prófugo del aula, mentor sin alumnos, entregado al activismo.

El maestro Cruz es miembro de la CETEG, no perdió a ningún ser querido durante la matanza de Cocula y no sobra añadir que encabezó el asalto al 27 Batallón de Infantería. Bragado el 'profe' Cruz, eso sí, encabeza bloqueos, toma casetas, organiza marchas, un modelo de virtudes que según la nómina de la SEP reproducida por su periódico La Razón gana 105 mil pesos al trimestre. Pas mal. Si usted se encuentra al 'profe' Cruz en un callejón en penumbras, Gilga les apuesta doble contra sencillo a que se desmaya del miedo, cuidado con él.

Gamés vio a dos padres y a una madre derruidos por el dolor de la pérdida, y a Cruz en abierta manipulación del dolor, tomándoles el pelo sin vergüenza ante los ojos de los campeones de las causas nobles. Los ha convencido de que el Ejército retiene a sus hijos en algún lugar desconocido que todo el mundo, incluso el Ejército mismo, ignora.

En más de 40 ciudades del mundo ocurrirá la octava Jornada Global por Ayotzinapa y México. En las ciudades donde se realizan pequeños actos de protesta por la masacre, ¿conocerán al 'profe' Cruz y a los suyos, o sea a la Coordinadora de Guerrero? Seguramente no, ni falta que hace porque en el fondo les importa una almendra. En resumen, el 'profe' Cruz es un vividor. Vive de la tragedia de los otros. Si Gamés entiende algo, esa trapacería es la antípoda de la solidaridad.

Llamarada

Por cierto, Gil Gamés sabe de corazones indignados, reconoce de lejos a los activistas enardecidos, ha percibido a muchas almas efervescentes. En los tiempos del levantamiento del EZLN, Gilga vio a activistas italianos que se internaron en la selva para conocer el movimiento del subcomandanrte Marcos. Los activistas internacionales se daban golpes de pecho por las condiciones en que vivían los indígenas, hablaban de “el color de la tierra”.

Gamés recuerda a la insobornable señora Miterrand hablar de los pobres indígenas y elogiar a Marcos. ¿Quedó algo de todo aquello? Sí, cómo no: fotografías inolvidables, un rebozo muy bonito tejido por manos indígenas en telares modestos, figurillas autóctonas de San Cristóbal de las Casas, unos huaraches precisos y preciosos que les han elogiado a los italianos en la Vía Benetto de Roma: ma que bello scarpa! En fon. No hay nada de sol bajo lo nuevo, o como se diga.

Simuladores

Preparen los jitomates y los huevos podridos. Como en todos los movimientos sociales, las reacciones ante la Noche de Iguala abundan en simulaciones. Más pronto que tarde, fuera y dentro de México, nadie recordará a la normal de Ayotzinapa y a sus jóvenes asesinados. La simulación tiene memoria muy corta y busca día a día nuevas causas por las cuales desgarrarse las vestiduras.

La octava jornada por Ayotzinapa buscaba la “toma simbólica de la ciudad”. Pues ni tan simbólica, mientras Gamés escribía los párrafos de esta página del fondo, la marcha que salía del Auditorio Nacional al Zócalo había puesto de cabeza a la ciudad. Gil lo leyó en su periódico La Jornada: “(la marcha) contará con el apoyo de profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y de la CETEG”. Qué ganas de jugar al 'tío Lolo': se trata de una marcha propiedad de esas organizaciones constituidas por hampones violentísimos y apoyada por organizaciones sociales (cualquier cosa que esto quiera decir), universitarios y sindicatos. “En esta nueva jornada se exige la aparición de los normalistas y castigo a los responsables, así como la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos”.

Que Gil sepa, 44 policías municipales de Iguala, 14 de Cocula, 38 sicarios de Guerreros Unidos, el exalcalde Abarca y su esposa, Sidronio Casarrubias y El Cepillo están presos. A eso se le llama responsables, ¿o no? Por lo demás, eso de la libertad inmediata e incondicional de los presos políticos suena a bla-bla-bla de ble-ble-ble.

Sigan machacando la desgracia ajena y, sobre todo, sigan persuadiendo a incautos, a esnobs y a desorientados de que el crimen permanece impune y que los jóvenes normalistas fueron secuestrados por el Ejército.

La máxima de Alexander Pope espetó en el ático de las frases célebres: “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de la primera”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Un voto por Lagrimita
Arte moderno
Aunque usted no lo crea