Opinión

El PRI atiende, a su manera, la corrupción

  
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Los desafíos de Enrique Ochoa.

Café hace dos semanas con el líder priista de uno de los tres estados
–con sendos mandatarios del PRI– que tendrán elecciones de gobernador el año entrante.

–Vistos los resultados de 2016, ¿cómo va a afectar el tema de la corrupción en los comicios de tu estado?

La fuente reconoce que es un tema, que será un tema, que si el humor social esto o lo otro, pero termina por minimizar el tema: “porque en la entidad se ha atendido la corrupción, el gobernador ha atendido el tema”.

¿Cómo?, pregunto.

“Sí –explica el priista–, cada que ha habido un señalamiento de corrupción se ha atendido el tema”.

Retórica priista no necesariamente hueca. Lógica priista no necesariamente equivocada o estéril.

Entonces, la cosa es que cuando surge el tema, surge también la respectiva condena del gobernador, o una promesa gubernamental de investigación, o alguien ofrece instalar un comité, o un miembro del Congreso se pronuncia a favor de revisar el asunto, o incluso –llegado el caso– se remueve a un funcionario, atención ésta última del tema que no excluye que ese funcionario luego sea rescatado en otro (importante) puesto…

Porque 'atender el tema' quiere decir, básicamente, que no se hace un vacío; que no se deja a la deriva la discusión; que la mejor manera de neutralizar algo grave es hablando (y mucho) de ese algo; que se utilizan todos los medios para dejarse ver en 'el tema'; que no se permite que 'el tema' se vuelva la vaca echada en la sala.

Y atender el tema es precisamente lo que está haciendo el nuevo presidente nacional del Revolucionario Institucional.

¿Va a entrarle Enrique Ochoa Reza en serio a combatir la corrupción? Es demasiado pronto para concluir algo.

Pero lo que sí sabemos desde ya es que va a 'atender el tema'. Por eso en su discurso de toma de protesta Ochoa dijo a sus compañeros de militancia que el suyo “tiene que ser un partido que señale la corrupción de los gobiernos emanados de nuestras filas, que exija su fiscalización, incluso su destitución”.

Por eso su aparición con el senador Emilio Gamboa Patrón, el lunes. Él y Gamboa 'atendiendo el tema'.

Mejor, imposible.

Atender el tema es ocuparse de entretener a la tribuna. Por eso, qué más da que la Suprema Corte de Justicia de la Nación esté de vacaciones (de receso, para decirlo propiamente). Lo que importa a los priistas es que los veamos 'atendiendo el tema'.

Así, Ochoa llega a la llamada Cámara alta (fotos y videos) y le da un papel al senador Gamboa (más fotos y más videos), documento mediante el que le pide que le pida al Senado que le pida a la Corte (de vacaciones esta semana) que se apure en resolver las solicitudes de inconstitucionalidad que le pidió la PGR. Esta gran atendedera del tema quedará registrada en cuanta radio y televisión necesite notas en estos días de verano, típicas jornadas de pocas notas, para llenar sus espacios.

Esto de 'atender' la corrupción no es privativo del PRI, por supuesto. Ahí está Ricardo Anaya, líder nacional panista, que desde agosto del año pasado está atendiendo la corrupción con una comisión ex profeso: ¿recuerdan algún panista siquiera amonestado en largos once meses? Exacto.

Por eso Ochoa propuso hace dos semanas a los priistas conformar “el mejor órgano anticorrupción de partido alguno en todo nuestro país”. El nuevo presidente tricolor está, en efecto, atendiendo el tema de la corrupción.

Sin embargo, entre atender y combatir media un mundo: el de los hechos.

Twitter: @SalCamarena

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