Opinión

El petróleo seguirá siendo un problema para México

 
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Royal Dutch Shell

El viernes 1 de abril la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó los Pre-Criterios Económicos de 2017 ante el Congreso de la Unión. Este documento sirve para que los legisladores vayan teniendo elementos para conocer como se espera que venga el año 2017 en materia económica, ya que en función de ello se tendrán que aprobar en su momento la Ley de Ingresos y la Ley de Presupuesto de Egresos correspondientes.

Ante los ojos de varios analistas estos pre-criterios son conservadores, sin embargo, siguen conteniendo algunas estimaciones para hacer que el presupuesto les cuadre y en buenos deseos; además de que no contemplan la realidad de ciertos fundamentales macroeconómicos a nivel internacional. Comencemos con un breve análisis de lo que ocurre actualmente en el mercado petrolero a nivel mundial, ya que su precio es una de las variables más importantes en la estimación de los ingresos públicos:

De acuerdo con proyecciones de la Administración de Información de Energía (EIA por sus siglas en inglés) en el primer trimestre de 2016 la producción mundial diaria de petróleo se ubicó en 95.6 millones de barriles, de los cuales 57.17 millones fueron producidos por países que no son miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Por su parte, el consumo mundial de petróleo se ubicó en dicho trimestre en 93.73 millones de barriles, lo que implica que ahora en día hay una sobre oferta de 1.87 millones de barriles al día.

Las estimaciones de la EIA son en el sentido de que para el primer trimestre de 2017 la producción mundial de petróleo habrá aumentado a 96.09 millones de barriles diarios, de los cuales 56.33 millones serán puestos en el mercado por países que no son miembros de la OPEP.

Se espera también que para dicho trimestre el consumo mundial de petróleo se ubique en 94.95 millones de barriles diarios, lo que implica que el exceso de producción respecto a la demanda continuará y será de 1.14 millones de barriles diarios.

Estas proyecciones son importantes porque muestran varios hechos: primero, que la oferta de petróleo ha sido menos sensible respecto al precio de lo que se hubiera esperado; es decir, muchos productores continúan bombeando petróleo al mercado, inclusive aumentando su producción, a pesar de la baja en los precios (algo que en principio contradice la teoría económica); segundo, continúan las expectativas de un lento crecimiento económico mundial para este y el que sigue, lo que continuará debilitando la demanda.

Así pues, y con esto en mente, es prácticamente un hecho de que a menos de que los miembros de la OPEP lleguen a un gran acuerdo que congele o reduzca su producción, suceda algún conflicto armado relevante en el Medio Oriente, u ocurriera algún tipo de atentado terrorista que dañara severamente la infraestructura petrolera de algún país, los precios del petróleo continuarán bajos al menos por los dos siguientes años. Si bien, de acuerdo a las condiciones actuales no se espera que disminuyan considerablemente más de lo que ya lo han hecho, tampoco se espera que pudieran llegar a tener algún repunte importante.

Con esto en mente, pues es francamente arriesgado el que en los Pre-Criterios Económicos de 2017, se haya estimado que el precio del petróleo pasará de 25 dólares en promedio en 2016 a 35 dólares en promedio en 2017. Como ya se señaló, de acuerdo a la EIA, al día de hoy no se ven elementos para pensar que esto pueda suceder, por lo que la estimación de una disminución de ingresos petroleros de 24.9% para el 2017 hasta parece optimista. Esto porque para el 2017 ya no habrá cobertura petrolera como la actual (la cual garantiza un precio de 49 dólares por barril) y se está estimado para el año entrante una disminución en la plataforma de producción de petróleo de 95 mil barriles diarios, estos representan 34.675 millones de barriles menos producidos en 2017.

En este contexto se debe reconocer que aunado al recorte al gasto público de febrero de este año por 132.3 miles de millones de pesos (mmdp), se está contemplando un recorte adicional al gasto de 175.1 mmdp para 2017; sin embargo, esto es producto de la presión al gobierno federal por el aumento en el costo financiero del sector público, el cual se espera que pase de 462.372 mmdp en 2016 a 551.124 mmdp en 2017; además de que se espera una caída de 19.6% en la recaudación por ingresos no tributarios.

Cabe señalar que con todo y este ajuste, se espera un balance presupuestario deficitario en 510.810 mmdp, cifra que representa 2.5% del PIB. Y pues en este mismo monto veremos aumentar más la deuda del sector público mexicano en 2017. De esta manera, si el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) fue de 45.7% del PIB en al cierre de 2015, y se considera que el balance presupuestario en el 2016 será deficitario equivalente a 3% del PIB y si a eso le sumamos el déficit del balance presupuestario de 2017, pues entonces la deuda total del sector público llegará a representar el 51.2% del PIB al cierre de 2017 si es que todo sale de acuerdo a los planes de la SHCP.

Desde luego que esto es lo que ven calificadoras como Moody´s y por eso la semana pasada redujo la perspectiva crediticia de México de estable a negativa, y dijo que en 12 meses revisará nuevamente su calificación. Esto es algo que debe llamar fuertemente la atención de la SHCP porque no se ve como puedan revertir este deterioro en la perspectiva crediticia del país a menos de que sea endeudando menos al país, recortando aún más el gasto público, y que esto se dé sin afectar el crecimiento económico.

En este sentido, es importante puntualizar que el recorte al gasto para 2017, que se estima será de 175.1 mmdp representa el 0.85% del PIB nominal esperado para dicho año. Por lo tanto cuesta trabajo creer que se logrará una tasa de crecimiento del PIB de entre 2.6 y 3.6% para el año entrante (es decir, un nivel similar al que se logre en 2016), y esto carece de lógica porque además se está planteando que los ingresos tributarios crezcan en 6.6% al pasar de 2.407 billones de pesos en 2016 a 2.651 billones de pesos en 2017.

Es decir, cualquier libro de texto de macroeconomía diría que recortes al gasto público con mayor recaudación de impuestos no pueden generar mayores tasas de crecimiento económico, sobre todo porque esto ocurre en un contexto de caída en las exportaciones nacionales.

Finalmente, en relación al tipo de cambio, se está planteando que para el 2016 uno de 17.50 pesos por dólar y que en promedio se ubique en 18 pesos. Para el 2017 se señala que cerrará en 17 pesos por dólar y promediará 17.20 pesos. Esto implica una revaluación importante del peso respecto al nivel observado el 11 de febrero de este año cuando el tipo de cambio llegó a los 19.20 pesos por dólar. Sin embargo, se debe reconocer que la apreciación del peso no se debe a lo que esté haciendo México en materia económica, sino más bien a las declaraciones de la Presienta del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), quien ha sido cautelosa señalando que serán muy pacientes en el ritmo en el que aumentarán las tasas de interés en el país vecino del norte.

Muestra de lo anterior es que no sólo el peso mexicano ha ganado terreno frente al dólar en los días recientes. Entre el 11 de febrero y el 1 de abril de este año respecto al real brasileño el dólar ha bajado 10.8%, en relación al dólar canadiense ha disminuido 6.3%, en cuanto al peso colombiano ha bajado 11.8% y respecto al rublo disminuyó 15.2 por ciento. En el caso del peso mexicano el dólar disminuyó 9.7% por lo que podemos ver que hay monedas que inclusive han tenido mejor desempeño frente al dólar que nuestra propia moneda.

A manera de conclusión podemos señalar que los Pre-Criterios de Política Económica para el 2017 será complicado que se cumplan porque la expectativa en el precio del petróleo es demasiado optimista. Es difícil que se logre la meta de crecimiento económico y sabemos que los actos de fiscalización del Servicio de Administración Tributaria (SAT) irán en aumento. México continuará endeudándose de manera importante y eso ya nos empieza a costar en términos de calificación crediticia, lo que puede provocar alzas en las tasas de interés superiores a las que la SHCP contempla. El panorama está delicado, llegará el momento en el que el Congreso de la Unión tenga que revisar y aprobar el Paquete Económico 2017, lo que esperamos que hagan con responsabilidad, buscando el crecimiento económico y eliminando gasto corriente. Queda claro que no la tiene fácil el gobierno federal y que deben estar muy preocupados porque la realidad ya los alcanzó.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

www.gaeap.mx

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