Opinión

El peso en ‘septiembre negro’

 
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El peso en ‘septiembre negro’.

Septiembre ha sido un mes muy complicado para el peso mexicano.

Entre el 6 y el 20 de septiembre perdió 8.7 por ciento ante el dólar estadounidense.

La caída de la divisa nacional en ese periodo de nueve jornadas se generó principalmente por tres factores:

La incertidumbre sobre el futuro de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, la asociada al proceso electoral en ese país y la debilidad de los precios internacionales del petróleo.

El tipo de cambio spot, que es la referencia en el mercado cambiario al mayoreo, se ubicó ayer en el máximo histórico de 19.84 pesos por dólar.

En lo que va del año el peso acumula una depreciación de 15.3 por ciento ante el dólar.

Sin embargo, a partir de hoy se presentan una serie de eventos calendarizados que probablemente agreguen presión a la moneda mexicana:

1. La decisión de política monetaria de la Fed, que este miércoles concluye su reunión de dos días.

Los analistas anticipan que la próxima alza en la tasa de fondos federales ocurrirá a finales de este año, no hoy.

La probabilidad que le da el mercado a un posible aumento de tasas en la reunión que concluye este miércoles es de sólo 22 por ciento.

No obstante, funcionarios de la Fed encabezados por su presidenta, Janet Yellen, han venido preparando al mercado para un incremento de las tasas antes de que concluya el año.

El peso ha reflejado ese sentimiento del mercado y los inversionistas.

2. La incertidumbre política sobre las elecciones presidenciales en EU.
La neumonía de la demócrata Hillary Clinton incrementó la posibilidad de que el republicano Donald Trump gane las elecciones del 8 de noviembre.

Mientras Clinton perdió ventaja en las encuestas electorales, Trump recuperó terreno, además de que tomó la delantera en Ohio y Florida, estados estratégicos.

El peso podría sufrir caídas adicionales ante el dólar por las posibles consecuencias del proceso electoral en EU, si Trump se perfila ganador.

Un evento de riesgo para el peso es el primero de los tres debates entre la demócrata y el republicano, el lunes próximo.

3. Los débiles precios internacionales del petróleo en un entorno de deprimidas perspectivas de crecimiento global.

En los últimos días se advirtió de un posible incremento en la producción de crudo de Nigeria, y la Agencia Internacional de Energía publicó su reporte mensual, donde se establece que el mercado petrolero seguirá sobreofertado en 2017.

En la reunión informal de la OPEP que se celebrará el 26 y 27 de septiembre, se discutirá la posibilidad de congelar la producción de crudo.

La moneda mexicana podría extender su depreciación, si se prolongan los descensos en los precios del petróleo.

4. La eventual degradación de la calificación crediticia de México.

La economía mexicana, con niveles de endeudamiento cercanos a 50 por ciento del PIB, está expuesta a una baja de su calificación soberana por parte de Moody’s y Standard & Poor’s, si bien no en el corto plazo.

El nivel de la deuda, junto con el bajo crecimiento económico, han deteriorado las cuentas fiscales de México.

Ante ese riesgo, son determinantes las acciones de consolidación de las finanzas públicas, como pasar a un superávit primario a partir de 2017.

Pero como lo advirtió la calificadora HR Ratings, si el tipo de cambio se mantiene en el nivel actual, podría aumentar la deuda respecto al PIB.

Los cuatro factores son un reto para el Banco de México, que el 29 de septiembre tendrá que decidir si eleva su tasa de interés.

Twitter:@VictorPiz

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