Opinión

El peso mexicano débil, ¿Y el resto del mundo?

 
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ME. ¿Apuntalará la autoridad a nuestro peso?

En lo que va del mes de mayo hemos visto un nuevo episodio de fuerte volatilidad en el tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar estadounidense, el cual llevó la paridad de 17.243 pesos por dólar el día 2, hasta los 18.546 pesos por billete verde el día 19, lo que implica una apreciación del dólar de 7.6% (o una depreciación del peso de 7.0%) en cosa de dos semanas. Este hecho ya ha provocado que múltiples analistas den casi por un hecho que en la próxima reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México, ésta determinará un alza en la tasa de interés de referencia desde el actual 3.75% hasta un 4 o 4.25 por ciento.

Desde luego que la idea de que el Banxico elevará la tasa de interés de referencia descansa en el hecho de que el alza en el dólar puede generar inflación, y entonces es de esperarse que el banco central de nuestro país no se quedará cruzado de brazos. Sin embargo, hasta este momento, de acuerdo a cifras del INEGI, el alza en el tipo de cambio no se ha traducido en presiones inflacionarias, y tan es así que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció 2.54% interanual durante abril de este año.

Con esto en mente, el Banxico debe ponderar muy bien la conveniencia de elevar su tasa de interés ya que tan sólo para el sector público un incremento de un cuarto de punto porcentual generará pago de intereses adicionales por su deuda de unos 22.5 miles de millones de pesos al año. Por su parte, dado que la cartera de crédito vigente de la banca comercial en México es de unos 3.15 billones de pesos, un alza de un cuarto de punto porcentual le ocasionará al sector privado en México un pago adicional de intereses de casi 8 mil millones de pesos al año.

Dejando de lado el tema del impacto que tendrá en la economía nacional un alza en la tasa de interés objetivo del Banxico, la pregunta que muchos se hacen ahora es ¿Porque está habiendo tanta volatilidad en el tipo de cambio? Para responder a esta pregunta hay que entender que la paridad peso - dólar se determina en base a la oferta y demanda de cada una de estas monedas, y en el caso de nuestro país la oferta de dólares ha sido menor por la caída en el comercio internacional y por la fuga de capitales que se ha observado en lo que va del año y que arreció en días recientes.

En este sentido, hay que destacar la nota publicada el 19 de mayo en la que se señala que de acuerdo con analistas de Finamex Casa de Bolsa y Base Casa de Bolsa, de enero de este año a la fecha, el interés de los inversionistas en la tenencia de instrumentos gubernamentales como los Certificados de la Tesorería (Cetes) disminuyó en unos 185 mil millones de pesos (poco más de 10 mil millones de dólares), lo que aceleró la presión sobre el peso en el mercado cambiario.

Es necesario señalar que lo que motiva esta fuga de capitales son varias hechos de carácter interno: En primer lugar la descomposición fiscal del país que ha provocado que la deuda del sector público ya esté en torno a los 9 billones de pesos, representando cerca del 45% PIB. Si a esto le sumamos la situación de PEMEX, que se ha convertido en un “barril sin fondo”, reportando pérdidas del año 2015 por 712 mil millones de pesos, pues no es de extrañarse que México esté próximo a ser degradado en su calificación de su deuda soberana por parte de las calificadoras de riesgo.

Desde luego que esto no nos lo dicen las autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y más bien ellos optan por echarle la culpa de la caída del peso a los factores externos diciendo que el peso mexicano es víctima de un ataque especulativo. ¿Y pues como no va a ser así con estos fundamentales económicos tan débiles? Muchos le están apostando ya a la caída del peso o bien a una fuerte alza en la tasa de interés del Banxico.

En este orden de ideas, más allá de la situación interna del país, los factores externos que también están debilitando al peso son los siguientes: la expectativa de que en la próxima reunión del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) se dará una nueva alza en su tasa de interés de fondos federales, lo cual además se suma al nerviosismo por la situación política en Brasil, los temores respecto al desempeño de la economía de China y a la falta de acuerdos para limitar la oferta petrolera global.

Es importante precisar que en el caso de México el dólar ha aumentado 39.3% en el periodo de mayo de 2014 a mayo de 2016, mientras que el aumento en el periodo de mayo de 2015 a mayo de este año fue de 17.8 por ciento, lo que ubica a nuestra moneda como una de las de peor desempeño en el mundo. Sin embargo, cabe la pregunta ¿A qué países les ha ido “peor” que a México en materia de tipo de cambio? A continuación se presenta el análisis:

En el caso del peso de Argentina, el dólar ha aumentado 76.5% entre mayo de 2014 y el mismo mes de 2016, y concretamente en el periodo de mayo de 2015 a mayo de 2016 el dólar ha subido 58.5%. Esto ilustra que a Argentina le ha ido peor que a México, pero ellos están sufriendo los errores de política económica de Cristina Fernández y apenas comienzan a enderezar el rumbo con Mauricio Macri.

En el caso del real brasileño, en el periodo de mayo de 2014 a mayo de 2016 el dólar subió 58.6%, mientras que en el periodo de mayo de 2015 al mismo mes de 2016 el aumento del dólar ha sido menos que en México, ya que sólo ha subido 15.0% a pesar de todos sus problemas políticos que los llevaron a la destitución de su presidenta. Aquí llama poderosamente la atención que en el último año nosotros nos hayamos depreciado más que los brasileños, siendo que ellos han vivido una crisis política tremenda.

En cuanto al peso colombiano, tenemos que en el periodo de mayo de 2014 a mayo de 2016 el dólar se apreció en 55.4%, mientras que en el periodo de mayo de 2015 al mismo mes de 2016 el dólar ha aumentado su valor en 21.7%, lo que muestra que a ellos también les ha ido peor que a México debido principalmente a la caída en los precios del petróleo y materias primas que los ha dejado prácticamente sin divisas.

Ahora, en cuanto al rublo ruso, tenemos que en el periodo de mayo de 2014 al mismo mes de 2016 el dólar aumentó 88.8%, mientras que en el periodo del quinto mes de 2015 al mismo mes de 2016 el dólar ha subido 29.8%, por lo que a ellos también les ha ido más mal que a México, y como no va a ser así con la crisis geopolítica que causaron con la adhesión de Crimea a la Federación Rusa.

Habiendo dicho lo anterior, ahora es momento de presentar cuales países han mostrado una mayor solidez de su moneda respecto al dólar estadounidense, y entre ellos tenemos a los siguientes (en paréntesis se muestra el porcentaje en el que ha aumentado el dólar estadounidense respecto a su moneda nacional en el periodo de mayo de 2014 al mismo mes de 2016): dólar de Canadá (18.4%), yuan de China (4.4%), Euro (20.8%), soles de Perú (19.4%), won de Corea del Sur (14.2%), dong de Vietnam (5.5%), yen de Japón (6.5%), libra de la Gran Bretaña (16.2%) dólar de Australia (26%); peso de Chile (22.5%) y rupia de la India (12.5%).

Mención aparte merecen el yen japonés y el euro, ya que en el periodo de mayo de 2015 al mismo mes de 2016, para éstas el dólar ha disminuido de valor en 10.3% y 2.0% respectivamente, no obstante que han mantenido política monetarias sumamente laxas, llegando en el caso de Japón a implementar tasas de interés negativas sobre los excesos de reservas de los bancos.

Lo que debe quedar claro después de analizar la evolución de muchas de las monedas del mundo es que a México le ha ido muy mal en términos de tipo de cambio en los últimos dos años, y el alza del dólar que hemos presenciado indica que los inversionistas extranjeros ven en México una situación complicada, aunque las autoridades federales nos quieran hacer creer los problemas de volatilidad se deben a cuestiones externas.

Como lo he señalado en otras entregas, el alza en el tipo de cambio debe ser aprovechada por la planta productiva nacional y las autoridades. Deberíamos tener un ambicioso programa de exportaciones y estar implementando una política de sustitución de importaciones que reconstruya las cadenas productivas; sin embargo, no hemos visto nada de eso (Proméxico está tronado), y más bien parece que muchos solamente están esperando a que pasé la turbulencia con la esperanza de volver a ver el dólar en niveles de 17 pesos o menos.

El gran riesgo para la economía nacional y el empleo es lo que sucederá con las tasas de interés, ya que como hemos visto, su incremento ocasionará importantes costos financieros para el sector público y privado, lo que hará que la expectativa de crecimiento económico continúe ajustándose al alza.

La situación que vive el país requiere de acciones concretas por parte del Ejecutivo Federal, no pueden seguir fingiendo que controlan el crecimiento de la deuda pública y mucho menos dejarle toda la responsabilidad de la estabilidad financiera del país al Banco de México, ya que ésta institución con tal de controlar la inflación le pude ocasionar al país importantes costos en el sector de la economía real.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

www.gaeap.mx

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