Opinión

El ¿perverso? motorcito de Amazon.com.mx

 
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ME Amazon Walmart

El presidente para América Latina de una gigantesca empresa global de productos de consumo, cuyo nombre me reservo, me relató lo que está ocurriendo con la llegada de Amazon.com.mx a México. Esta empresa, fundada por Jeff Bezos y encabezada en nuestro país por Juan Carlos García, ha instrumentado un mecanismo muy innovador para bajar costos y convertirse en el supermercado más grande del país. Veamos.

Amazon tiene un motor programático con algoritmos que cada 20 minutos buscan por toda la red los precios que los competidores ofrecen sobre un producto que el propio Amazon.com.mx vende en México. Si el motor de búsqueda encuentra que el producto es vendido por su competidor a un precio menor que el fijado por Amazon, automáticamente se genera una factura que le llega al proveedor, cobrándole la diferencia por haberle vendido más barato al competidor y no a Amazon. ¿Complejo? Un ejemplo lo clarifica todo.

Supongamos que la hipotética pasta dental “Colgoto Dientes de Mazorca 105 ml.” cuesta en Amazon.com.mx 33 pesos. Si el motor de búsqueda encuentra esta mañana que en Superama.com el mismo dentífrico es vendido en 30 pesos, entonces el sistema de Amazon le facturará a la empresa fabricante de “Colgoto” la cantidad de tres pesos (es decir, la diferencia entre los dos precios). De esta forma, el fabricante tendrá que pagar este castigo por haberle dado un precio a Superama tal que su tienda en línea puede vender más barato que Amazon.com.mx

La única vez que he comentado esto con alguien enterado de la industria de autoservicios me dijo algo así como “¿En serio? ¡Es lo mismo que hacen en Walmart!, pero no se hacía comparando precios automáticamente en internet”.

En esta historia que Amazon está empezando a escribir en México hay un ganador y un perdedor. El ganador es el consumidor, que tendrá precios cada día más competitivos gracias a los algoritmos de los sistemas de Amazon. Los perdedores serán los proveedores, que tendrán que establecer políticas de precios y descuentos quirúrgicos por tipo de canal de venta, si no se quieren llevar la sorpresa de recibir una factura cobrándoles un castigo.

Es previsible que en un lapso de tiempo, cuando Amazon sea muy poderosa en México, surjan voces que reclamen que está depredando a los proveedores por su perverso mecanismo. Que los exprime. Ojalá la empresa esté lista para responder, porque los críticos de los modelos de negocio innovadores suelen ser implacables. Véase el ruido que le causaron a Walmart.

Una cosa es cierta: en el largo plazo el sistema de Amazon pondrá en vilo el modelo de autoservicio anterior, dejando a las grandes cadenas con enormes terrenos preguntándose si vale la pena tener tanto activo físico.

Twitter: @SOYCarlosMota
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Correo: motacarlos100@gmail.com

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