Opinión

El penoso caso de ICA con la Línea 12

Urge que ICA, la empresa constructora más icónica del país, eleve la barra de su comportamiento público e informe, de manera consistente, transparente y clara, lo que realmente ocurrió con la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México. Y urge porque no puede ser que una empresa que cotiza en bolsa, y cuyas acciones han caído más de 8 por ciento en las dos últimas jornadas, se comporte timoratamente. ¡ICA debería establecer el estándar de transparencia!

Qué vergonzoso que ayer varios diarios y gente que opina —incluido El Financiero— tuvieran que caracterizar la información de las declaraciones de los involucrados en la pifia de la Línea 12, como uno en el que todos los actores relevantes se están echando la bolita. No creo que en ICA estén orgullosos por el valor erosionado de su marca tras este caso. Incluso sin que se les impute responsabilidad alguna al respecto, la marca ya se abolló. A Alonso Quintana le habría salido más barato armar un equipo de comunicación y asuntos públicos de primer nivel desde hace años —que fuera capaz de responder en situaciones de crisis con velocidad y puntería—; que lo que ha perdido en valor económico con sus golpeados títulos accionarios.

Un botón: el último comunicado de prensa de ICA está fechado el 26 de febrero pasado, para anunciar sus resultados del cuarto trimestre de 2013. Esto fue muchos días antes del problema del Metro. De esta semana se tienen declaraciones salpicadas de Alonso, culpando a las ruedas de los trenes. No obstante, no ha habido una respuesta estructurada, consistente, sólida, que hubiese evitado —o al menos mitigado— la caída en el valor de las acciones y la percepción que hoy se tiene de que sí tuvo alguna responsabilidad en el problema.

Corre una versión de que el consejo de administración de ICA le está impidiendo a Alonso hablar. Si es así, que se los sacuda. Quintana no puede permitir que las formas viejas con las que han operado las grandes empresas mexicanas —innecesaria y perversamente discretas— sigan dañando la reputación de la importantísima corporación que dirige.

Cuando la empresa BP (British Petroleum) enfrentó el problema de la plataforma Deep Horizon y el derrame de petróleo en el Golfo en abril de 2010, los británicos actuaron rápido e instauraron comités para mitigar el problema que, siendo imposible de negar, le costó a la empresa más de 4 mil 200 millones de dólares en multas con el Departamento de Justicia de EU. Hoy la web de BP incluye, desde el home page, información del caso. Por el contrario, la home page de ICA dice: “65 años haciendo realidad grandes ideas”… entretanto, cientos de miles de personas no pueden transportarse en la línea que construyó.

Twitter: @SOYCarlosMota