Opinión

El origen del ‘mal humor’

 
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El origen del ‘mal humor’.

Desde hace meses uno de los temas más frecuentes de discusión en la agenda pública es el ‘mal humor social’.

En este espacio le hemos comentado que ese mal humor es relativo, pues en general tanto las empresas como los consumidores estamos optimistas cuando vemos el futuro de nuestra economía familiar o el de nuestra empresa.

Las cosas cambian cuando nos referimos a la perspectiva nacional. En ese ámbito, en general, somos pesimistas.

¿Hay resultados económicos que nos pongan especialmente de malas en los últimos seis meses? O este ‘mal humor social’, tan referido, ¿tiene que ver con factores que no están relacionados con la economía?

Van algunos indicadores que nos permitirán encontrar explicaciones.

1.– En los últimos seis meses el crecimiento del PIB en México fue de 2.6 por ciento en promedio. En los tres años previos fue de 2.3 por ciento anual. Seguimos con un crecimiento mediano pero las cosas no empeoraron.

2.– Hasta abril, el crecimiento del empleo formal en México fue de 3.6 por ciento. La tasa promedio de los últimos tres años también fue de 3.6 por ciento, así que en materia de generación de empleo nos quedamos igual.

3.– El salario medio de cotización al IMSS creció en términos reales a una tasa anual de 1.2 por ciento a marzo. En contraste, el crecimiento promedio del salario real del sector formal de la economía en los tres años recientes fue de 0.9 por ciento. Es decir, en la etapa reciente, el poder adquisitivo del salario creció aún más.

4.– De 2012 a 2015, la canasta básica con la que el Coneval mide la tendencia laboral de la pobreza creció su precio en un promedio anual de 4.6 por ciento. En contraste, el ingreso laboral nominal considerado por Coneval lo hizo en 2.3 por ciento. Así que hubo un retroceso promedio anual de 2.2 por ciento. En el primer trimestre de 2016 tanto el aumento de la canasta de Coneval como del ingreso prácticamente estuvieron al parejo. Es decir, se frenó el crecimiento de la pobreza laboral.

Ya no le pongo indicadores como las ventas de autos o las ventas minoristas, de autoservicios o departamentales, o el crecimiento del crédito a las familias, que marchan aceleradamente.

Por más que se quiera, en los indicadores de la economía familiar no hay indicios de que en los últimos seis meses las cosas hayan empeorado. Vaya, aun en el caso del crecimiento del precio del dólar ha sido por episodios, y así como tuvimos los 19.50 pesos de febrero llegamos hasta 17.05 en abril.

A mi juicio, el mal humor social está relacionado con temas que no son estrictamente económicos.

El primero de ellos tiene que ver con una combinación de tres factores: corrupción, inseguridad e impunidad.

Y, no piense usted en casos de gran difusión como la 'casa blanca', sino más bien en el día a día que no hace noticia, en el que se ve involucrada la mayoría, y que deriva del contacto con autoridades locales, sean delegacionales o municipales.

Y el otro factor relevante tiene que ver con el desencanto. No se trata sólo de las reformas y sus promesas, sino de la democracia misma, que muchos veían como la vía para solucionar nuestros problemas y que, tras 16 años luego de la primera alternancia, no vemos cambios de fondo.

Twitter: @E_Q_

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