Opinión

El Mundial, y de cómo la izquierda sirve a la derecha

Por eso estamos como estamos. Resulta que hay quien se toma en serio la posibilidad de posponer la dictaminación y discusión de las leyes secundarias en energía y telecomunicaciones ¡hasta que pase el Mundial de Futbol!

Como si México tuviera todo el tiempo…

Miguel Barbosa propuso seriamente –aunque usted no lo crea– que en particular, la discusión de las leyes secundarias de la reforma energética esperara hasta que el evento de Brasil pasara.

¿Cuál es la lógica del coordinador de los senadores perredistas? Muy sencilla.

Como el pueblo mexicano va a estar ocupado y distraído viendo los partidos de México y de otros países, entonces no va a poder atender lo que los legisladores discuten.

Vaya, el que sea antes, durante o después del Mundial de Futbol, no va a hacer que la gran mayoría de los mexicanos atiendan los debates de las reformas en materia de energía.

Para qué le hacemos al cuento. Una fracción del PRD –que no todo el partido– quiere que durante las discusiones de las leyes relativas a la reforma energética, haya algo más que discusión.

Probablemente la toma de la tribuna, quizás el intento de bloquear los accesos de la Cámara de Senadores y vaya usted a saber qué más.

Y quiere que todos los reflectores de los medios estén puestos en esas acciones.

Sabe que inevitablemente, por el interés que despierta en México el futbol, durante las semanas que dure el Mundial de Brasil, habrá más atención al evento que a las manifestaciones.

Así que la posibilidad de que haya esa coincidencia de tiempos daña a las tácticas de ese grupo del PRD.

Pienso que la izquierda tiene mucho que aportar en la discusión de la legislación secundaria en materia de energía. Lo hizo en el pasado y lo puede hacer ahora.

Pero para ello, requiere plantear argumentos sólidos, basados en hechos y experiencias.

Si la actitud es tratar de reventar la discusión, creo que en poco va a ayudar y, por el contrario, se va a desacreditar.

La izquierda había conseguido que la iniciativa presidencial planteada a mediados del año pasado fuera basada en el concepto de utilidad compartida.

Al desconocer la participación que tuvieron en ese proyecto y lanzarse en contra de él, condujeron a que la propuesta presidencial se negociara entonces con el PAN.

A veces parece que la izquierda más bien trabaja para que la derecha obtenga los resultados que quiere.

Ecuaciones políticas

El PAN quería cobrarle caro a Luis Videgaray la reforma fiscal. Trató de citarlo a comparecer, no para una discusión seria sobre la situación de la economía, sino para exhibirlo.

Lo sorprendente es que quien evitó la comparecencia fue el PRD.

Durante la etapa más productiva de las reformas, el gobierno y el PRI en las Cámaras, tuvieron la habilidad de concertar alianzas tanto con el PAN como con el PRD.

Ojalá que lo que pasó ayer sea signo de que se está recomponiendo el oficio político de los priistas para negociar con eficacia y obtener resultados.

Veremos.

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