Opinión

El momento de la verdad

 
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El presidente Enrique Peña Nieto nombró hoy a Virgilio Andrade como nuevo titular de la SFP. (Cuartoscuro)

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil recibió la gran noticia: la Secretaría de la Función Pública exoneró al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Hacienda Luis Videgaray, de incurrir en conflicto de intereses en la adquisición de propiedades vinculadas a empresas contratistas del gobierno federal. Gil piensa que la ventaja de tener al frente de esta investigación a un funcionario enérgico y gallardo como Virgilio Andrade es que con él no hay tu tía, duro y a la cabeza, caiga quien caiga. Mju.

Para fortuna de todos Viryi concluyó, al cabo de seis meses de trabajo intenso en los cuales se acopiaron 16 expedientes y 60 mil fojas de la indagatoria (grandísima palabra), que el presidente y el secretario no incurrieron en ilegalidad alguna contemplada en la Ley Federal de Responsabilidades de Servidores Públicos. Bueno, a esto se le llama final feliz. Todos contentos, todos en paz. ¿Por qué no comemos todos en la casa de Malinalco? Va, ¿unos buenos cortes? Yastámos, ahí les cae Gilga con los Petrus y unos quesos que se van de espaldas. Inviten a Viryi, ¿no?

Todo bien
La conferencia de prensa del enérgico Virgilio duro más de dos horas y media, ni un examen de doctorado dura tanto. Fue un rollazo de cemento armado al que sólo con un taladro neumático podrían entrar la lectora y el lector. Bla-bla-bla. Por cierto, Gilga tiene en su closet dos taladros, no es infrecuente que se le atraviesen tremendos armatostes con párrafos duros como el coyol que salvan a la patria. Con los gestos de las personas que acompañaron a Virgilio en la mesa de la conferencia se podría hacer un tratado de psicología; con Virgilio, en cambio, se podría hacer una estatua ecuestre. Viryi cabalga hacia la honestidad definitiva.

De la información copiosa que Virgilio vertió, Gamés guardó poca cosa (osa-osa) en su memoria. De lo poco, esto: las empresas del Grupo Higa obtuvieron 22 contratos y las de San Román 11 por un total de mil 836 millones de pesos. O sea, una nada según los números de Viryi. Nada es mucho, todo es poco.

Like a Viryi
La verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Morena, ni más ni menos), una rara felicidad invadió a Gil y le dio por cantar y bailar en el amplísimo estudio: Hoo, like a Viryi, touched for the very first time/ Like a Viryi/ when your heart beats/ next to mine. Si se trata de Madona y Viryi, Gamés es un trompo sobre la duela de cedro blanco.

Gilga no quisiera empañar la transparencia del cristal con que se mira este asunto, pero caracho: el presidente nombra a Viryi y le encarga que lo investigue con disciplina y seriedad. Después de seis meses, Viryi habla más de dos horas y nos revela que no hay nada de lo cual se pueda inferir que las casas de Higa compradas por el presidente y su secretario de Hacienda incurren en conflicto de intereses, palabras elegantes que en el fondo quieren decir transa, arreglo oscuro, abuso de poder, en fon. ¿No sienten la lectora y el lector que hay en todo esto algo un poco demasiado inverosímil?

Disculpas
El presidente ofreció disculpas y afirmó que el asunto de las casas y Grupo Higa lastimaron a la sociedad. Por lo mismo convocó a recuperar la confianza y combatir la corrupción. No se lo tomen a mal a Gil, pero recuperar la confianza no parece fácil porque se perdió en el año de 1976. Confianza en las instituciones quizá, pero no es lo mismo, aunque sea igual: “sé muy bien que la confianza no la vamos a recuperar con discursos. Ésta sólo regresará a partir de acciones concretas. Por ello mi compromiso es trabajar incansablemente para mostrar que las reformas que hicimos juntos pueden cambiar la vida cotidiana de las familias mexicanas”.

Gilga certifica que así se ha cerrado el caso de las casas y las cosas del presidente. Oh, sí. Gamés, inverecundo, de pie ante los libreros de finas maderas declara: como las veo las doy, sin albur.

La máxima de Nietzsche espetó en el ático de las frases célebres: “Tenemos arte para no morir de la verdad”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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