Opinión

El México que crece
a dos velocidades

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Armadora

En términos generales, los principales sectores de la producción industrial en México están avanzando a dos velocidades y a veces en sentidos opuestos.

La actividad fabril en el país evoluciona a diferentes ritmos, con un acelerado crecimiento en la industria automotriz, una prolongada contracción en la minería, un modesto dinamismo en la construcción y una incipiente expansión en las manufacturas.

Las brechas de producción entre el sector automotor y las otras industrias son amplias y aún están lejos de cerrarse.

Según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) a julio, la actividad automotriz logró niveles récord para el acumulado del año.

En particular, el armado de autos en el país estableció la marca de casi dos millones de unidades en el periodo enero-julio de 2015.

De acuerdo con la AMIA, se registró una producción superior a un millón 981 mil autos, cantidad 6.7 por ciento mayor a la de ese mismo lapso del año anterior.

México ha venido escalando posiciones como productor mundial de automóviles, al pasar del décimo lugar en 2009, al noveno en 2010 y al octavo en 2014.

El director general de la empresa de autopartes Nemak, Armando Tamez, dijo recientemente que el mercado mexicano pasará de producir tres millones de vehículos anuales en la actualidad a cinco millones a finales de la década.

El país está beneficiándose de la caída en los precios de las gasolinas en Estados Unidos, destino de prácticamente seis de cada diez autos que se ensamblan en México.

Pese al acelerado crecimiento del sector automotor, la actividad industrial del país está siendo afectada por la producción manufacturera, la construcción y la minería.

El Inegi informó ayer que la producción industrial creció en junio 1.4 por ciento anual, después de un resultado decepcionante en el mes previo, cuando se contrajo uno por ciento.

El dato de junio superó la expectativa del consenso, que esperaba un incremento de 1.1 por ciento.

A su interior, la producción manufacturera, que representa 50 por ciento de la actividad industrial, creció un sorpresivo pero notable 4.2 por ciento anual.

La construcción creció un moderado 2.1 por ciento, mientras que el sector de la minería extendió su tendencia negativa, al contraerse 6.2 por ciento anual, en buena medida por la caída de la plataforma de producción petrolera.

En el caso de la minería, fue su decimoquinto retroceso consecutivo y dos de sus tres componentes se contrajeron, de los cuales la extracción de petróleo y gas se desplomó 6.8 por ciento anual, aunque moderó su caída respecto a la de los dos meses previos.

A juzgar por los datos señalados, la producción industrial en el país seguirá evolucionando a dos velocidades, con un crecimiento vigoroso en el sector automotor, pero no en el resto de las actividades, que mantendrán desequilibrios antes de consolidar su recuperación.

Twitter: @VictorPiz

Correo: vpiz@elfinanciero.com.mx

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