Opinión

El mercado mexicano de bonos gubernamentales

 
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Banxico

Muy estimado lector, ¿sabía usted que el valor nominal del mercado de bonos gubernamentales en México es de poco más de cuatro mil 930 miles de millones de pesos (28 por ciento del PIB) y que éste es ligeramente menor que el valor de capitalización de la Bolsa Mexicana de Valores (seis mil 552 miles de millones de pesos o 37.2 por ciento del PIB)? ¿Tenía usted conocimiento de que 18.6 por ciento de la emisión total vigente corresponde a Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes), 52.5 por ciento a Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal con tasa de interés fija (Bonos M) y 4.5 por ciento a Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal denominados en Unidades de Inversión (Udibonos)? O ¿tenía usted idea de que los inversionistas extranjeros son dueños de 40.5 por ciento del total de bonos gubernamentales de México? Si bien algunos de estos datos pueden ser muy interesantes e ilustran en buena medida la relevancia del mercado de renta fija en México, existen otras preguntas de carácter más básico que responder, para poder tener un mejor entendimiento del mercado mexicano de bonos gubernamentales.

En mi opinión, algunas de estas preguntas son: ¿Cuál es la importancia para nuestro país de tener un mercado de bonos gubernamentales desarrollado? ¿Cuál ha sido la estrategia del gobierno federal para desarrollar el mercado de bonos gubernamentales en los últimos 15 años? ¿Qué instrumentos gubernamentales existen y cuáles son sus características? ¿Cómo se lleva a cabo la colocación de estos instrumentos? ¿Quiénes demandan estos instrumentos? ¿Cuál es la dinámica de estos instrumentos en el mercado secundario? ¿Cuál es el papel de los proveedores de precios y casas de corretaje? ¿Qué son los “formadores de mercado” y qué papel cumplen? ¿Cómo se lleva a cabo la liquidación de estos instrumentos? y ¿Cuáles son los fundamentos legales que dan sustento a este mercado y las consideraciones fiscales para los tenedores de estos fondos?

Hasta hace algunos meses, encontrar las respuestas a estos cuestionamientos era una tarea muy complicada. Había que reunir una serie de documentos entre los que no podían faltar: (1) algunos libros que en su momento fueron buenas fuentes de información, pero que hoy en día se encuentran desactualizados (e.g. Menchaca Trejo, Mauricio, “El mercado de dinero en México”, ed. Trillas, 1998); (2) discursos y presentaciones de funcionarios de la SHCP (Secretaría de Hacienda y Crédito Público) y del Banco de México (Banxico); (3) el magnífico libro de Gustavo del Ángel Mobarak, “El crédito público en la historia hacendaria de México”, Trilce ediciones, 2012, pero que toca el tema desde un punto de vista histórico y de vivencias personales de los que han dirigido el área de crédito público en SHCP en los últimos 30 años; y (4) documentos técnicos de Banxico, SHCP y de la AMIB (Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles).

Afortunadamente, una serie de verdaderos expertos en este tema
–pertenecientes a la Dirección General de Operaciones de Banca Central del Banco de México–, apoyadas por el gobernador de nuestro Instituto Central, el Dr. Agustín Carstens, se dieron a la tarea de escribir un libro que, en mi opinión, ofrece una visión práctica, sencilla, completa y bien estructurada sobre el mercado mexicano de renta fija. El libro se titula “El mercado de valores gubernamentales en México” y se publicó hace algunos meses tanto de manera física (ISBN: 978-607-96554-1-9) como virtual (es gratis en la página de internet del Banco de México). Más aún, quiero destacar que este esfuerzo se llevó a cabo tanto en español como en inglés.

En 217 páginas, divididas en ocho capítulos, Jaime Cortina, Claudia Álvarez Toca, Julio Santaella, Juan García, Claudia Tapia, Daniela Gallardo, Rebe Acosta, Gavin Abreu, Shantall Tegho y Lorenzo Jiménez –quienes hoy por hoy llevan a cabo la emisión y muchos otros aspectos operativos que sostienen y desarrollan el mercado de bonos gubernamentales en México–, con el decidido apoyo de Alfredo Sordo, Alonso García Tamés, Alejandro Díaz de León, Juan Manuel Pérez Porrúa y Gerardo Rodríguez Regordosa –quienes construyeron una buena parte de este mercado– unieron esfuerzos para brindar esta obra de carácter único a interesados en el tema. Cabe señalar que este esfuerzo fue iniciado por Javier Duclaud, quien fungió como director general de operaciones del Banco de México durante algunos años y a quien desafortunadamente perdimos el año pasado. De hecho, hay una sentida dedicatoria de parte de los autores al inicio del libro a Javier
–con quienes comparto una y cada una de las palabras que le brindan–y el prólogo del libro es de Javier Duclaud, que en paz descanse.

En resumen, un libro que no pueden dejar de tener tanto los operadores del mercado de instrumentos de deuda en México, así como entusiastas, estudiantes, académicos e interesados en el tema.

El autor es economista en jefe de Grupo Financiero Banorte.

Twitter: @G_Casillas

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