Opinión

El mercado interno es ahora el motor

 
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ME. El mercado interno es ahora el motor.

Ayer la ANTAD dio a conocer que en abril sus ventas a tiendas comparables crecieron nominalmente 4.9 por ciento, lo que significa un avance real de 1.8 por ciento.

En los primeros cuatro meses del año las ventas reales crecieron 2.0 por ciento.

Esto significa que, quitando el efecto inflacionario, las tiendas asociadas a la ANTAD vendieron siete mil 900 millones de pesos más que el año pasado.

Las tasas de crecimiento parecen bajas, pero son las más altas que se han registrado desde la crisis de 2008. Este importante indicador del mercado interno no había crecido de esta manera en los últimos siete u ocho años.

Tome en cuenta de que son datos generados por las empresas y no por el gobierno; ni siquiera por el Inegi.

¿Cómo explicar que tengamos estas marcas de casi una década si existe la percepción de que la economía anda mal?

Hace algunos años se decía que las cifras del PIB eran engañosas porque reflejaban un fuerte crecimiento de las exportaciones cuando el mercado interno estaba claramente deprimido.

Hoy resulta que el crecimiento de las ventas de la ANTAD está relativamente cerca del crecimiento del PIB. ¿Por qué?

La respuesta es muy clara y muy sencilla: las familias promedio tienen más dinero en el bolsillo.

El empleo formal al mes de abril creció 4.5 por ciento. Pero, además, la menor inflación también ha conducido a que el poder de compra del salario crezca poco más de 1.0 por ciento.

Esto significa que la masa de recursos que reciben los asalariados formales creció en términos reales en algo así como 5.8 por ciento.

Pero además, los recursos que se recibieron por remesas fueron superiores en pesos en más de 20 por ciento a los del primer trimestre del año pasado (5.4 por ciento en dólares).

No sé si usted lo ha notado, pero hay una creencia generalizada de que la economía anda muy mal porque a veces es lo que se escucha por aquí y por allá.

Las opiniones son muy importantes y si prevalecen durante un cierto tiempo pueden acabar convirtiéndose en la realidad. Pero los datos, particularmente los que derivan de las propias empresas privadas, son el mejor reflejo de lo que sucede en la realidad.

Ayer también se reveló que la actividad industrial en marzo se estancó respecto a febrero y creció apenas 1.4 por ciento en el trimestre.

Por mucho tiempo el motor que dinamizó a la economía fue el de la exportación y ahora se ha invertido y hoy es el mercado interno el que la empuja.

No hemos acabado de dimensionar lo que eso significa y tampoco el potencial que puede haber cuando las dos turbinas funcionen con intensidad.

Por lo pronto, la buena noticia es que más y más variables asociadas con el desempeño de la economía internamente están moviéndose con más fuerza.

Lo que falta es que las variables relativas a la expectativa y la confianza se modifiquen.

Creo que el gobierno tiene la principal responsabilidad en cambiar.

Sé que nada relevante va a moverse antes de las elecciones del 7 de junio, pero lo que debe ocurrir es que al margen del resultado, a partir de esa fecha se muestre una nueva cara del gobierno que sea más convincente y creíble para la sociedad.

Twitter: @E_Q_

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