Opinión

El mensaje de las corbatas

  
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Miguel Ángel Osorio Chong

Cuentan las malas lenguas que al inicio de este sexenio, un sábado, el inquilino de Los Pinos convocó de manera sorpresiva a algunos de sus colaboradores. Emilio Lozoya, entonces director de Pemex, llegó vestido de manera casual. El mandatario se dio la oportunidad de soltar un ‘cómo la ven que Emilio no tuvo tiempo de ponerse un saco para venir a ver al presidente’.

Así de importantes son para Enrique Peña Nieto la vestimenta y sobre todo los rituales en torno a la investidura presidencial.

En sentido contrario, no son pocas las veces en que el presidente y sus colaboradores se quitan la corbata para recibir a ciertos grupos.

Ocurrió por ejemplo el 15 de junio, cuando Peña Nieto encabezó el Gran Premio de Arte Popular, en su edición número 41. El presidente estuvo acompañado ese día por el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade. Si se ven las fotos de ese día, ambos aparecen de saco e incluso de traje, pero sin corbata.

Como es obvio, muchos de los presentes en esa premiación son gente de vivir modesto. Lo cual no significa que no hayan asistido a la ceremonia ya sea con vistosos vestidos o con lo mejor que poseen aunque no sean ropas de lujo.

En pocas palabras, unos sí se vistieron lo mejor que pudieron para la ocasión, mientras que los funcionarios (supongo que mal asesorados por alguien) creyeron que lo apropiado para premiar a artesanos populares es parecer menos elegantes, más casuales. No entiendo por qué.

No creo que sea un tema nimio. Creo que delata una actitud poco constructiva, condescendiente incluso. Ya cité en otra ocasión a Adolfo Gilly rememorando una anécdota en la que el general Lázaro Cárdenas pidió a su gabinete vestir de manera formal, y no casual, en ocasión de una gira a una zona indígena.

En imágenes recientes del secretario Miguel Ángel Osorio Chong con los maestros de la CNTE se le ve sin corbata.

Algo hay en ese lenguaje no verbal que creo que delata una mala comprensión de esos grupos. Son fundamentales de la diversidad de México. Y creo que deberían ser recibidos, en Los Pinos o en Gobernación, con toda la normalidad y formalidad.

Son gestos, pero pueden delatar actitudes.

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Llegó carta del director general del AICM sobre lo dicho aquí la semana pasada sobre un local comercial que sustituirá a uno de servicio médico. Aquí su parte esencial.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ha sido declarado saturado, cuenta con una antigüedad mayor a 65 años en varias de sus instalaciones y se trabaja de manera permanente para que la seguridad operacional y los servicios incluido el médico se provean y garanticen en todo momento. Para la muy próxima temporada vacacional se prevé que el número de pasajeros sea de 7 millones, y a efecto de proporcionar los servicios con oportunidad se ha concluido la construcción de la nueva sala 75; se dio mantenimiento a las pistas, rodajes y plataformas; instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias; se mejoró la señalización y ambientación; se pone en marcha el programa al apoyo del pasajero con personal adicional, entre otras labores. Por lo anterior me permito confirmar a usted que el AICM está listo para estas vacaciones.

Adicionalmente le comento que en materia comercial se administran 2,850 contratos, vinculados a una superficie de 157,000 metros cuadrados, todos celebrados con estricto apego a la normatividad vigente en la materia, acordes al Plan Maestro de Desarrollo del Aeropuerto.

Por último, le informo que no existe relación laboral o comercial mía o de mi hijo con la empresa que menciona.


Alexandro Argudín Le Roy, director general AICM.

Twitter: @SalCamarena

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