Opinión

El lento cambio de las percepciones

La semana pasada le comenté en este espacio que se estaba presentando una aparente paradoja en la economía mexicana, pues mientras que los diversos indicadores mostraban un mejor desempeño, Hacienda, Banxico y los expertos del sector privado bajaban sus expectativas de crecimiento.

Permítame elaborar un poco más sobre este tema, pues diversos lectores me hicieron llegar algunas interrogantes.

1.- Entre los observadores de la economía mexicana, los más pesimistas anticipan un crecimiento de la economía de 2.0 por ciento para este año, que es el piso del rango fijado por Banxico. Para que esto ocurra, se requiere un crecimiento económico de 2.3 por ciento en el último trimestre, que sería el más elevado del año. Si tomamos en cuenta el consenso, que ubica el ritmo en 2.3 por ciento para el año completo, entonces el resultado del trimestre sería de 3.5 por ciento, mostrando claros signos de recuperación.

2.- ¿Por qué entre el común de la gente no existe la percepción de que las cosas van mejor? Hay dos ingredientes que se conjugan para explicar ese hecho. Por un lado el estancamiento de los salarios reales. El salario medio en la economía formal crecía hasta octubre a una tasa de 4.4 por ciento anual en términos nominales. En ese mismo lapso, la inflación alcanzó 4.3 por ciento. Así que el crecimiento fue de 0.1 por ciento en términos reales; como quien dice, nada. El otro factor que ha privado es la cautela para tomar créditos. Le pongo un solo ejemplo: el año pasado, en septiembre, el financiamiento a través de tarjetas de crédito crecía a un ritmo de 9.4 por ciento en términos reales. Hoy cae a una tasa de 0.7 por ciento real. El año pasado había expectativa de mejoría, hoy más bien predomina la cautela. Es por ello que, aunque la confianza del consumidor esté creciendo contra los meses anteriores, si se compara con el año pasado, todavía registra una ligera caída que en octubre fue de 0.7 por ciento. Aunque, si la tendencia reciente sigue, para noviembre o diciembre ya veremos mejoría incluso en los comparativos anuales.

3.- Los cambios en la percepción general de la economía tardan. Si usted preguntaba la semana pasada a la gente cómo había visto los resultados de El Buen Fin, en general, se obtenía la percepción -sólo la percepción- de que las ventas fueron menores que otros años. Sin embargo, los datos que el CCE dio a conocer el viernes indican un crecimiento nominal de 4.6 por ciento en las ventas de la ANTAD (es decir, un muy ligero aumento en términos reales) y de 19.3 por ciento nominal en lo reportado por Concanaco y otras agrupaciones. El saldo calculado es un crecimiento nominal de 13.7 por ciento o real de alrededor de 9.0 por ciento. La percepción no registra eso.

No tendremos un crecimiento espectacular en el corto plazo, es un hecho. Pero en los primeros meses de 2015 no será imposible ver tasas de alrededor de 4.0 por ciento.

Será hasta que acumulemos meses de buenos resultados, que la percepción de la mayoría dirá que finalmente ya siente la mejoría en sus bolsillos.

Twitter: @E_Q_