Opinión

El laberinto de los presidenciables

 
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Meade

La renuncia de José Antonio Meade a la Secretaría de Hacienda esboza mejor la boleta del primero de julio. Se especula que el exitoso técnico contenderá contra AMLO y Anaya, aunque no hay que dar por descontados a Rafael Moreno Valle, Miguel Ángel Mancera, El Bronco ni a Margarita Zavala.

Tanto López Obrador como Ricardo Anaya tejieron con tiempo y ventaja desproporcionados la estructura de los órganos partidistas que los designarán. En el PRI, el presidente Peña tuvo que bordar con organizaciones, sectores y comités directivos estatales: la cargada es una respuesta, no un simple acto de obediencia, por lo que parece increíble que el PRI postule a un no priista y lo haga con una energía que no se le veía hace mucho; aunque claro, sin un perfil como el de Meade estaban fuera de la competencia.

Sin embargo, los requisitos que tienen que satisfacer los interesados para ser precandidatos y después candidatos importan una serie de procesos, trámites, propuestas, asambleas, elecciones, gastos y designaciones que se pierden en un laberinto de normas que el ciudadano no conoce. Veamos:

La selección del candidato de Morena se da a través de asambleas electorales municipales (tenemos dos mil 446 municipios más 16 delegaciones en la Ciudad de México), estatales y nacional para tan sólo elegir las propuestas, de entre las cuales se decidirá al candidato por encuesta. Las instancias son la Asamblea Municipal o Delegacional Electoral, Asamblea Distrital Electoral, Asamblea Estatal Electoral, Asamblea Nacional Electoral y Comisión Nacional de Elecciones.

Las asambleas municipales y distritales son para todos los afiliados. En cambio, las estatales y la nacional se componen por delegados electos en municipios y distritos. Una vez definidas las propuestas se hace una encuesta por una comisión de tres técnicos especialistas de “inobjetable honestidad y trayectoria”, elegidos por el Consejo Nacional (por AMLO). El resultado de sus sondeos, análisis y dictámenes tendrá un carácter inapelable. En caso de que haya una sola propuesta para alguna de las candidaturas se considerará como única y definitiva. Tanta norma, tanto gasto y tanto tiempo para el sorpresón de ver a Andrés Manuel postulado…

En el PRI, el Consejo Político Nacional decidió seleccionar al candidato por Convención de Delegados; la Comisión Nacional de Procesos Internos confirmó que Meade satisface los requisitos para participar, y la Comisión Política Permanente aprobó su participación y ordenó su registro interno como precandidato. Una vez que cuente con el dictamen procedente para su participación en el proceso interno, habrá de iniciar sus actividades de precampaña. Aunque sea precandidato único, debe obtener el voto favorable de los delegados convencionistas para ser formalmente candidato a la presidencia.

Los estatutos panistas establecen que si el presidente del CEN decide contender como candidato (otra gran sorpresa: Anaya) deberá renunciar o pedir licencia, al menos, un día antes de la solicitud de registro como precandidato según los tiempos de la convocatoria, misma que controla el propio Anaya. No han iniciado formalmente las fases de preparación de su proceso interno y no se sabe si registrarán convenio de coalición con el PRD para postular candidato presidencial. De ser el caso, el convenio de coalición especificará a qué partido le corresponde. La regla general es que los militantes eligen a los candidatos a cargos de elección popular, lo que no sucederá en esta ocasión contra la tradición de Acción Nacional.

Si PAN y PRD no van en coalición, los estatutos del PRD disponen que la candidatura a la presidencia se determinará en elección abierta a la ciudadanía, salvo que el Consejo Nacional opte por la votación de afiliados, de los consejeros o por candidatura única presentada ante el Consejo, lo que apunta al caso de Mancera (las candidaturas externas serán nombradas por mayoría calificada del Consejo Nacional).

El PRD, al celebrar su Congreso Nacional, determinó que el método de elección para el candidato a presidente sería el de Consejo Nacional Electivo, a celebrarse el 3 de febrero próximo. Mancera tendría que separarse de su cargo a más tardar el 31 de diciembre; sin embargo, ello le restaría días para competir en la precampaña.

Los independientes no tienen que agotar estos requisitos partidarios, aunque no sé si recolectar 866 mil 593 firmas en 17 estados antes del 18 de febrero es más sencillo o más complicado que ello...

Mucha chamba tienen los precandidatos, muchas normas nuestros partidos, poca información la ciudadanía.

Twitter: @salvadoronava

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