Opinión

El gran hueco de las
Zonas Económicas Especiales

 
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Zonas

Qué habría ocurrido si el martes, durante la presentación en Chiapas de las Zonas Económicas Especiales, el presidente Enrique Peña hubiese dicho algo así como “en estas tres zonas del país la tasa de Impuesto Sobre la Renta durante los años 2016, 2017 y 2018 será de cero por ciento para empresas que se constituyan ahí a partir del 1 de enero próximo. De esta forma, cualquier emprendimiento en estas zonas no pagará impuestos federales más allá del IVA”.

Apuesto a que una declaración de ese tipo habría acaparado los titulares de los diarios al día siguiente, el miércoles. Desafortunadamente no fue así. Excélsior retomó como nota principal el nombramiento de un jefe policial en Iguala; La Jornada desveló otro problema del gobernador Javier Duarte en Veracruz; La Razón prefirió la problemática de Guerrero con las declaraciones de Osorio Chong; El Economista eligió resaltar el ranking del WEF en el que México escaló cuatro lugares y El Universal seleccionó el tema de los testigos protegidos en Estados Unidos. La iniciativa de las zonas económicas especiales se quedó en segundo o tercer sitio, al igual que en la radio y la Tv.

Es una verdadera pena que esto haya ocurrido así. Muchos pensábamos que el anuncio traería alguna iniciativa sumamente atrevida, algo osado, disruptivo desde el discurso. Sería para que todos los empresarios del país tuvieran este fin de semana un gran tema en sus comidas de Valle de Bravo o de Ixtapa. Inquietudes como “estoy pensando trasladar una subsidiaria a Lázaro Cárdenas”, o “¿valdrá la pena abrir ya nuestra fábrica en Puerto Chiapas?”, deberían haber sido las frases de sobremesa estos días. Se suponía que no era para menos. La presidencia dijo que “se trata de la primera ocasión en la historia que en nuestro país se realiza una propuesta de esta magnitud con la intención de superar los rezagos en la zona sur de México”.

Pero en lugar de que durante este fin de semana hablemos todos de ello, estaremos hablando de la extradición de La Barbie; de Ayotzinapa, del fútbol… Alguien en el gobierno no calibró adecuadamente el impacto de la nota que se quería generar.

Las Zonas Económicas Especiales constituyen una gran iniciativa y están llenas de virtudes: flexibilización fiscal; infraestructura de gran calado; coordinación entre gobiernos estatales y federal; y muchas otras ventajas para Puerto Chiapas, Lázaro Cárdenas y el Istmo. Hay que aplaudirlas sin duda, pero hubo mucho acento en aspectos que hemos escuchado en otras ocasiones: gasoductos, mejora aduanera, ventanilla única…

Abraham Zamora, de Banobras, le dijo a EL FINANCIERO que en el primer semestre de 2016 sabremos en qué consisten los incentivos fiscales. Esperemos, entonces.

Twitter: @SOYCarlosMota
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