Opinión

El gran ausente
en Acapulco con
los banqueros

Me temo que durante los siguientes dos días, en Acapulco, escucharemos de nueva cuenta los mismos argumentos del sector bancario que hemos estado escuchando por años: que los bancos mexicanos están bien capitalizados; que tienen listo el crédito para prestar al sector productivo; que han cumplido con la regulación prudencial; que México se adelantó a Basilea III; que innovarán.

A su vez la autoridad, encarnada por la Secretaría de Hacienda, la Comisión Bancaria y el Banco de México, diría eternamente que el reto del país es que crezca el crédito al sector productivo como porcentaje del PIB. Si eso pasa, no habrá muchas noticias desde Acapulco.

Los banqueros tenían este año la oportunidad de convocar a su Convención a ese gran actor que aparentemente les solucionará los problemas que ellos mismos han señalado como claves para que el crédito avance: el Poder Judicial de la Federación. Porque es en ese Poder de la Unión donde reside lo que en el futuro será la garantía cotidiana que ellos mismos necesitan en su operación para abrir la llave del dinero. Es el Poder Judicial el que dictará sentencias aparentemente veloces cuando un acreditado no les pague.

Tras la reforma financiera, que les dota de más instrumentos en caso de requerir acción legal frente a acreditados morosos, el Poder Judicial era el actor fundamental para comprender la dimensión, alcance, y cariz que tomarán las resoluciones judiciales bajo la nueva configuración regulatoria que proveyó la ley aprobada el año pasado.

La Comisión Bancaria reportó que el índice de morosidad en créditos comerciales llegó ya a 2.66 por ciento. A su vez, la morosidad en créditos a empresas llegó a 3.68 por ciento. En ambos casos hay incrementos. También en crédito al consumo hay un patrón de ascenso en la morosidad. Y entre más crédito fluya, más morosos aparecerán.
A los bancos les pedirán esta vez que presten, y que presten más; y los banqueros querrán saber cómo recuperarán su dinero, para poder soltarlo.

El Poder Judicial era clave para comprender la instrumentación de varias nuevas disposiciones previstas en la ley. Por ejemplo, está el concepto de “retención de bienes”, que servirá para que los bancos garanticen la integridad de los bienes que respaldan el crédito que otorgaron. También aparece la figura de “radicación de personas”, para evitar que un moroso se pele antes de pagar.

Los banqueros eligieron convocar a Acapulco a académicos y premios Nobel de economía para saber más de banca. Sus discursos tendrán sin duda elegancia matemática y formalidad argumental. Muy bien, pero, ¿y el cuello de botella judicial que siempre refirieron como fundamental para abrir en definitiva la llave del dinero? ¿Cuándo?

Twitter: @SOYCarlosMota