Opinión

El gorila de la realidad se nos va a venir encima

 
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Corrupción. (poderindustrial.com)

A Alejandro Palma Argüelles se le atribuye haber dicho que “si Kafka hubiera nacido en México, sería un escritor costumbrista”. Nunca más cierto que hoy.

Recientemente, cuando salieron datos de crecimiento económico para 2015, me sorprendió gratamente que se hubiera llegado a 2.5 por ciento, a pesar del recorte de 52 mil millones de pesos anunciado por la Secretaría de Hacienda en enero del año pasado. Al ver ahora datos de la cuenta pública, nos enteramos de que no sólo no se recortó, sino que el gasto aumentó 124 mil millones. El buen sabor de boca de escuchar que el gobierno se apretaba el cinturón a pesar de ser éste un año electoral, se vuelve amargo al constatar que el gasto fue 176 mil millones de pesos, 10 mil millones de dólares, superior a lo presupuestado. Si incluimos a toda la administración pública, el gasto fue aún mayor por 56 mil millones de pesos.

Decir que el grueso de este gasto es 'clientelar' sería un piropo. Se había dicho que se reduciría 10 por ciento el gasto en comunicación social, y aumentó 65.8 por ciento. Resulta surreal que gobierno y dependencias oficiales gasten carretadas en anuncios.

Estados Unidos vive una de las campañas electorales más aguerridas en décadas. No por ello sale el gobierno a anunciarse para promover qué han hecho o dejado de hacer. Peor aún, el enorme dispendio en este tipo de actividad se vuelve un eficaz instrumento para controlar y censurar a los medios, pues les ha creado una dependencia peligrosa a ese tipo de gasto. No es casual, por ello, que al salir el informe de la Cuenta Pública, a todas luces escandaloso, la cobertura en los medios tradicionales esté siendo mínima. Sólo medios 'alternativos' del perfil de Animal Político han puesto el dedo en la llaga.

Nadie habla de que la Secretaría de Turismo haya gastado en publicidad 3,620 por ciento más de lo que tenía aprobado; que la de Desarrollo Urbano y Territorial se haya excedido 1,421 por ciento; la del Trabajo 1,336 por ciento y la de Desarrollo Social 1,245 por ciento. El gasto total en publicidad de todas las dependencias fue 187 por ciento mayor a lo aprobado (siete mil 575 millones versus dos mil 638). Debería ser un escándalo. Pero, en forma 'surreal', quizá no lo es precisamente por la magnitud de ese gasto que tanto beneficia a los medios.

A esta administración se le está pasando la mano tratando de 'manejar' a la prensa, tratando de imprimirle a la realidad ese giro, spin se le diría en inglés, que trata de contener el daño. Dentro de la prensa internacional, en la que no influyen, ha habido editoriales o artículos fuertes de los medios más acreditados: New York Times, Financial Times, The Economist, y otros. Luis Videgaray viaja una y otra vez a Nueva York para reunirse con medios e inversionistas. En muchas ocasiones, éstos se comportan con toda cortesía en esas reuniones, pero externan su escepticismo en privado. Lo que hacen con su dinero sí dice mucho.

La inversión extranjera en México, de acuerdo a pronósticos del FMI, alcanzará sólo 1.6 por ciento PIB este año. De acuerdo con Goldman Sachs, la inversión en Brasil llegó a 4.6 por ciento del PIB de marzo a marzo, a pesar de la colosal crisis institucional que viven, y de la peor recesión en décadas, después de haber decrecido casi 4.0 por ciento el año pasado, y de un comportamiento similar esperado para éste. México debería estar recibiendo cuantiosa inversión, ante la mala perspectiva económica de Sudamérica en general, pero es sin duda su creciente falta de credibilidad institucional lo que está impidiéndolo.

Cuando el vocero presidencial Eduardo Sánchez afirma en reuniones con medios en Nueva York que desde el principio de su administración la prioridad de la presidencia ha sido el combate a la corrupción, cualquier declaración posterior sonará falaz. Aún a miles de kilómetros de distancia, fue evidente el bloqueo por parte de PRI y del Partido Verde de la Ley Anticorrupción en el Senado. Cuando en su entrevista con León Krauze, Hillary Clinton, precandidata demócrata a la presidencia estadounidense, se manifiesta preocupada por las violaciones a derechos humanos en México, pone un reflector inoportuno sobre una realidad que no se cubre en México con la importancia que se debiera. Y no, no se trata de que los medios sólo cubran noticias negativas, pero sí de que les den el peso que merecen, relativo a temas frívolos que reciben amplia cobertura.

Los temas de corrupción y falta de transparencia son el gorila de 300 kilos en el cuarto que todos se niegan a ver. No importa cuánto se gaste en propaganda, qué tan profesionales sean los comunicadores, o cuánto se busque distraer al público.

Hay veces en que la verdad se asoma. A veces, los gorilas pueden ser inoportunos.

Twitter: @jorgesuarezv

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