Opinión

El fracaso de la cumbre petrolera

 
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[Las cotizaciones del petróleo texano cerraron a 94.61 dólares por barril, su menor cotización desde el 21 de junio. / Bloomberg] 

Pues no lo consiguieron. Algunos de los principales productores de petróleo del mundo fracasaron al tratar de obtener un compromiso para congelar la producción de crudo en los niveles actuales y propiciar un incremento gradual de los precios.

Arabia Saudita y Rusia encabezaron visiblemente los esfuerzos e Irán, claramente los rechazó.

Sin embargo, el hecho de que hasta el final del lunes, el mercado haya reaccionado sin alarma, apenas con movimientos marginales al cierre, quiere decir que ya estaba en buena medida descontado el efecto del fracaso de Doha.

Para las finanzas públicas en México es relevante cuál sea la trayectoria posible de los precios del crudo. Hay que recordar que para este año, la más reciente estimación oficial considera un precio promedio de 25 dólares por barril para 2016.

El precio promedio de la mezcla mexicana de exportación en 2016 hasta el día de ayer fue de 27.32 dólares por barril. Comenzamos con 23.58 en enero y en lo que va de este mes, el promedio fue de 30.80 dólares.

Pareciera entonces que –por lo pronto– los escenarios fiscales propuestos por Hacienda tienen visos de concretarse.

Además, hay que considerar las coberturas a 49 dólares por barril, que darán otro respiro.

¿Es viable la cifra de 35 dólares por barril con la que se está construyendo el Presupuesto del próximo año?

La mayor parte de los pronósticos consideran en este momento que el precio del crudo WTI podría ubicarse en poco más de 45 dólares por barril en promedio el próximo año frente a los 40 dólares en los que está ahora.

Un nivel de 35 dólares para la mezcla mexicana es consistente con esa estimación para el WTI.

La razón del incremento tiene que ver con el hecho de que finalmente hay una declinación de la producción de crudo fuera de la OPEP.

Por ejemplo, al 15 de abril, se calcula que había 351 perforaciones en marcha en Estados Unidos frente a las 1 mil 609 que había en octubre del año pasado.

En Canadá apenas hay 10 perforaciones petroleras en actividad y en casi toda Latinoamérica, no sólo México, hay una baja en la producción.

En contraste, se estima que la demanda global de crudo no bajará en lo que resta de 2016 y 2017, sino más bien tendrá un crecimiento moderado.

Una menor oferta junto con una demanda más o menos estable implican un alza de los precios, independientemente del resultado de Doha.

Este horizonte da también un margen de planeación a Pemex.

Ayer y hoy, el director general de la empresa, José Antonio González Anaya, programó reuniones en Nueva York para explicar directamente a grupos de inversionistas la situación de la empresa y lo que implica el recorte de gastos así como el esquema de apoyos del gobierno federal.

Hasta ahora, la reducción de los spreads de los bonos de Pemex respecto a los del gobierno federal, parecen indicar que los mercados ven positivamente las acciones.

El entorno petrolero sigue estando muy complicado, pero por lo pronto pareciera que, más allá del fracaso de Doha, para México las cosas no están peor que lo previsto.

Twitter:@E_Q_

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