Opinión

El fondo es más que el precio del petróleo

 
1
 

 

ME. El fondo es más que el precio del petróleo.

Arabia Saudita y Rusia son los principales productores de hidrocarburos del mundo entero. Son los únicos países que producen más de 10 millones de barriles de petróleo al día.

Ayer establecieron un acuerdo para congelar los volúmenes de producción a los niveles que tuvieron en enero, acuerdo al que se sumarían Venezuela y Qatar, los productores número 9 y 17 del mundo.

Pero, en contra de lo que podría esperarse, este anuncio no propició un alza de los precios.

Gabriel Casillas, en estas páginas, analizaba ayer los factores que pueden causar una crisis global y señalaba los riesgos que entraña una mayor caída de los precios del crudo.

Si los precios son suficientemente bajos como para provocar que empresas importantes del sector caigan en suspensión de pagos, este hecho podría constituirse como el detonador de una crisis.

En el mismo sentido, Larry Fink, CEO de Black Rock, uno de los hombres más influyentes del mundo financiero, dijo el pasado 27 de enero que estimaba que 400 empresas del sector petrolero podrían no sobrevivir si los precios de los hidrocarburos no son suficientemente elevados como para cubrir sus obligaciones financieras.

Fink no especificó a qué tipo de empresas se refería.

Es muy diferente que caiga en crisis una pequeña empresa de perforadores de Texas, que una gran empresa que desarrolla pozos en aguas profundas.

En el caso de México, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, presentó en la Universidad Panamericana el pasado 8 de febrero una gráfica en la que se aprecia que la cotización del dólar frente al peso se mueve claramente en sentido opuesto a los precios del petróleo.

Por esa razón, el futuro de los precios del crudo puede tener implicaciones que vayan mucho más allá de la industria petrolera.

¿Podemos esperar que el acuerdo anunciado ayer sea una base para detener la caída de los precios y causar un rebote?

El resultado es incierto. Algunos expertos señalan que los países que se sumaron a ese acuerdo no son los que tienen una producción creciente, es decir, no son los que han generado la sobreoferta en el mercado y que por tanto, mientras no se sumen Irak e Irán, que son los que realmente pueden inyectar más crudo al mercado los siguientes meses, es probable que no haya un efecto significativo.

Y por cierto, el país que más crudo agregó a la oferta mundial en 2015 fue Estados Unidos, con un incremento de 951 mil barriles diarios en promedio, al que siguió Brasil con 193 mil barriles más.

Y por si algo nos faltara, el país cuya producción de crudo más cayó en 2015 fue México, con una reducción de 197 barriles diarios en promedio, según datos de la Administración de Información de Energía del gobierno de Estados Unidos.

No es descartable una reducción de la oferta de los sauditas en el futuro, que busque incrementar precios en el largo plazo. Pero, por lo pronto, creo que nada esencial cambiará aún en el mercado petrolero a partir del acuerdo de Rusia y Arabia Saudita.

Necesitamos mantener una expectativa de precio del petróleo bajo en el largo plazo, y tomar decisiones con esa perspectiva.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
Ojo con los datos de la Fed
Las dos caras de nuestra economía
Banxico subirá sus tasas antes que la Fed