Opinión

El flash del INEGI
sobre el PIB

 
1
 

 

walmart

La economía mexicana habría crecido 2.4 por ciento anual en el tercer trimestre del año, según las cifras de la estimación oportuna de crecimiento del PIB publicadas por el INEGI el viernes pasado.

La nueva “Estimación Oportuna del PIB Trimestral” es una de las sorpresas que le guardaba Eduardo Sojo a los analistas del mercado.

Es el resultado de año y medio de trabajo y de la realización de seis ejercicios de medición con el mayor rigor metodológico.

Las cifras de la estimación oportuna de crecimiento del PIB se publicarán 30 días después de concluido el trimestre.

Y las de la estimación tradicional o completa seguirán publicándose a los 52 días del cierre del trimestre.

Estados Unidos tiene lo que en el mercado se conoce como GDP flash, que el Departamento de Comercio publica también 30 días después de finalizado el trimestre.

Posteriormente hace una actualización del PIB y, por último, una revisión final.

El INEGI había hecho el ejercicio para los cuatro trimestres de 2014 y los dos primeros de 2015, y en todos los casos, la estimación oportuna fue muy cercana al resultado observado.

Fue así como decidió publicar la estimación oportuna de las cifras de crecimiento del PIB para el tercer trimestre del año.

El INEGI cumple con los parámetros del FMI, que es su “auditor natural” en la medición del PIB.

Antes había otros países que nos ganaban en oportunidad, pero con la estimación oportuna del PIB, México da un paso adelante en la difusión de información de coyuntura.

En cuanto a las cifras del tercer trimestre, lo que dejan ver es que el crecimiento que habría tenido la economía mexicana en ese periodo refleja en buena medida el empuje del consumo interno.

Según el INEGI, las actividades terciarias –comercio y servicios– habrían crecido 2.9 por ciento anual en julio-septiembre.

De ser así, ligarían cuatro trimestres en los que su crecimiento no sólo es superior al de toda la economía, sino cercano e incluso mayor a 3 por ciento.

Un crecimiento de esa magnitud es resultado tanto de un mayor dinamismo del consumo como de un comportamiento favorable de los servicios.

Para enfrentar la coyuntura que representa la desaceleración de la economía estadounidense, es importante imprimir una mayor celeridad al mercado interno.

Por fortuna, algunos indicadores de consumo no sólo mantienen su tendencia a la recuperación, sino que experimentan una sólida expansión:

Las ventas de las tiendas de autoservicio y departamentales, así como las de autos nuevos, que en septiembre alcanzaron niveles históricos.

Otros son el crédito de la banca comercial al consumo, el empleo formal y las remesas familiares.

El consumo no podría fortalecerse sin la presencia de una inflación históricamente baja, que favorece al bolsillo de los mexicanos.

Lo que puede empañar el dinamismo del consumo son los indicios de una menor confianza del consumidor, influida en parte por la incertidumbre sobre el crecimiento económico del país.

Twitter:@VictorPiz

También te puede interesar:

México toma el liderazgo en América Latina

Años de trabajo para retirarse con la cuarta parte del salario

En el Banxico, ¿en qué no le creen a Hacienda?