Opinión

El fiscal tiene que irse

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Santiago Nieto Castillo. (ilustración)

Hasta anoche no había renunciado a su cargo el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Santiago Nieto Castillo, lo que debe suceder en las siguientes horas. O de plano estamos todos locos.

La semana pasada se publicaron en El Universal las evidencias de que el encargado de perseguir los delitos en materia electoral del país era, semanas antes de asumir el cargo, asesor de uno de los partidos a los cuales debe vigilar e investigar.

Tres contratos por un millón 80 mil pesos tenía con el PRD el fiscal Nieto Castillo, lo que ocultó cuando fue postulado para encabezar la Fepade.

Esos datos los quitó de su currículum. Engañó a quienes lo designaron, pues.

Y tiempo atrás también ocultó su relación contractual con el PRD, cuando quiso ser consejero del INE.

Un mentirosazo, el fiscal.

Como excusa tienen, él y quienes lo impulsan, el hecho de que solicitó orden de aprehensión contra el exsubsecretario Arturo Escobar, por delitos que habría cometido en el Partido Verde de México.

Dicen que se trata de una venganza por haberse atrevido a denunciar a Escobar. Pero el hecho de su relación económica con uno de los contendientes (el PRD) ahí está. No lo inventó nadie, simplemente se lo publicaron.

Donde las toman las dan. Y si tenía ese antecedente, que no es lejano sino muy actual, no debió haberse postulado para ser el encargado de fiscalizar el proceder legal de los partidos porque es juez y parte.

Él cobraba en uno. Y bastante. Eso lo inhabilita moralmente para exonerar a sus expatrones de alguna acusación, o para castigar a los competidores de sus expatrones.

Para tener la lengua larga hay que tener la cola corta. Y no era el caso del fiscal. Se tiene que ir.

Si el Verde cometió delitos electorales, que lo castiguen con severidad.
Y si Escobar incurrió en faltas cuando era vocero del Verde, también que lo castiguen.

Pero ese fiscal no tiene autoridad moral para acusar de nada a los competidores de sus exjefes.

Tampoco puede, y aquí viene algo más importante todavía, ser el que vigile y acuse a los partidos porque él estaba sueldo de uno de ellos.

De cara a 2018, al frente de la Fepade tiene que haber alguien que dé garantías a todos los contendientes, pero especialmente a la ciudadanía que vota y que con sus impuestos financia los procesos electorales.

¿Cómo que un asesor del PRD va a ser el que fiscalice y acuse a los partidos políticos, en nombre de la nación?

Lo que ha sucedido con el fiscal Nieto Castillo raya en el absurdo. ¿Por qué no dijo que trabajaba para el PRD? ¿Por qué el PRD no dijo que era uno de los suyos?

“Olvidar” ese “detalle” es olvidar los cientos de miles de millones de pesos que le ha costado al país la construcción de un sistema electoral confiable, e ignorar las décadas de pugnas por comicios en cuyos resultados nadie creía.

¿Elecciones presidenciales con ese fiscal? Ni en broma. Fuera.

Twitter: @PabloHiriart

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