Opinión

Corrupción, fantasma que recorre
América Latina

 
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Petrobras

En 1848 fue publicado El Manifiesto del Partido Comunista de Carlos Marx y Federico Engels y la respuesta de los viejos poderes: el Papa, el Zar y demás fuerzas conservadoras europeas, clamaban la necesidad de casi una guerra santa en contra de este fantasma que recorría el viejo continente. Como sabemos el así llamado fantasma que recorría Europa en efecto la recorrió y en el siglo XX, empezando por la Revolución Socialista que dio origen a la Unión Soviética, puso en práctica muchas de las recetas que Carlos Marx y asociados habían recomendado.

Pero todo eso, como sabemos también, es ya historia, entre otras cosas porque la mayoría de los países que abrazaron tal filosofía y práctica política la abandonaron en las dos décadas previas antes de finalizar el siglo y el milenio.

Hoy, en América Latina, un nuevo fantasma recorre la región y es tan o más corrosivo que el que preocupaba a los líderes del estatus quo y de los privilegios de la Europa del Siglo XIX. La corrupción es hoy un fenómeno casi generalizado en la región que recorre las estructuras sociales y políticas de los países de manera multidireccional, es decir horizontalmente y de abajo hacia arriba y viceversa. No hay país, ni partido político, indistintamente de la ideología que abraza, que no esté comprometido en actos de corrupción. Partidos políticos, líderes de partidos y de organizaciones sociales, en muchos casos están comprometidos en actos ilícitos. La corrupción se ha convertido en un modo de vida y actuación y de financiamiento de estructuras de poder que generan y perpetúan la corrupción. Ya no se trata solamente de hacerse, ilegalmente, de bienes públicos. De lo que se trata es de usarlos para mantener el poder y un proyecto político.

Hagamos un breve recorrido por América Latina para ilustrar las afirmaciones previas.

La venta de Aerolíneas Argentinas a Iberia. En 1990 se hizo una denuncia por la existencia de irregularidades en el proceso de privatización de Aerolíneas Argentinas que se realizara ese mismo año. Dicha denuncia se amplió en 2000. Fundamentalmente se sostiene que el precio estimado de la privatización, US$623.000.000 resultaba irrisorio toda vez que el valor real de la compañía ascendería a una suma cercana a US$1.500.000.000. Y también que, para la compra, los adquirentes se endeudan, aunque en el primer balance de la empresa dichas deudas figuran como de la empresa misma. Asimismo, con posterioridad se constatan también desmanejos como por ejemplo la pérdida de la flota de aviones que poseía la compañía, lo que hace que deban operar con aeronaves alquiladas.

Caso Petrobras, Brasil. Como sabemos, Petrobras es la mayor empresa de Brasil y la mayor estatal de Latinoamérica. La Fiscalía calcula que la cantidad total desviada entre 2004 y 2012 asciende a 8.000 millones de dólares (20.000 millones de reales). El mayor escándalo de corrupción de la democracia brasileña. La justicia ha bloqueado hasta el momento 204 millones de reales (75 millones de dólares) en cuentas de investigados. El Ministerio Público persigue la devolución de 1.500 millones de dólares (4.500 millones de reales) a las arcas públicas.

Petrobras licitaba sus grandes obras a empresas constructoras y de ingeniería brasileñas, en aplicación de la política ‘Compre Nacional’ implementada por Dilma Rousseff como ministra de Energía para estimular la creación de empleo. De los presupuestos de miles de millones de reales se desviaba sistemáticamente en sobornos un porcentaje cercano al 3.0 por ciento para empresarios y políticos. Posteriormente, el dinero blanqueado se reintroducía en el sistema mediante negocios de gasolineras, lavanderías u hoteles. Los presuntos delincuentes transferían sumas elevadas de dinero al extranjero, a través de una red de más de cien empresas ‘fachada’ y centenares de cuentas bancarias que despachaban millones de dólares hacia China o Hong Kong. Las compañías, pura cosmética financiera, simulaban importaciones y exportaciones con el único propósito de recibir o mandar dinero, sin comercio alguno de productos o servicios.

Caso Tanques Leopard, Chile. Cuando se destapa el Caso Riggs otros comienzan a aparecer. Se aseguraba que parte de la fortuna de Augusto Pinochet (US$27 millones en total) provenía de comisiones relacionadas con la compra de armamento durante su comandancia en jefe del Ejército. Uno de estos casos es la compra de Tanques Leopard a Holanda en 1995, por un valor de US$80 millones. En septiembre de 2005, el propietario de la empresa holandesa Rotterdamsche Droogdok Maatschappij (RDM), Joep Van Den Nieuwenhuyzen, confirmó que pagó comisiones a Óscar Aitken (exalbacea de Pinochet), por más de US$9 millones. También se pagaron comisiones a Guillermo Ibieta Otto (intermediador), por 14.o por ciento de la venta. En esta investigación también se determinó la existencia de sociedades entre Pinochet y el jefe de FAMAE, general Héctor Guillermo Letelier. Actores implicados: 1.- Empresa pública-Fábrica y Maestranzas del Ejército (Fame). 2.- Fuerzas Armadas de Chile. 3.- Empresa Privada-Rotterdamsche Droogdok Maatschappij (RDM). Habría que añadir los recientes casos que involucraron, entre otros, al hijo de la presidenta Bachelet.

Caso DMG-financiamiento de campañas, Colombia. DMG es la sigla con la que se dio a conocer la multimillonaria empresa de David Murcia Guzmán, captadora ilegal de dinero que funcionaba bajo el esquema de “pirámides financieras”, en el que los responsables pagaban altos rendimientos con el dinero de nuevos clientes captados en cadena. Luego de tres años de estar operando bajo el esquema de pirámide y con más de 30 empresas constituidas, el gobierno nacional decide intervenir la firma DMG por los delitos de enriquecimiento ilícito, 'lavado' de activos, concierto para delinquir, captación ilegal de dineros del público y cohecho.

Después de algunos meses de ser intervenida la empresa DMG, se conoció la noticia en la que señalaban que la empresa intervenida tenía en sus bodegas guardados los documentos con las firmas para convocar un referendo para la reelección presidencial, y que la empresa de transporte de valores Transval, que transportó los documentos sin cobrar por este servicio, tenía como accionista a la firma Proval, la cual a su vez tenía acciones en DMG. Debido a esto se inició una investigación sobre la financiación de la campaña por la reelección en la que se encontró que $5.000 millones de pesos colombianos (US$2.590.000) no fueron declarados a las autoridades competentes, y la violación de los topes fijados por la ley.

Al parecer se recibieron y gastaron alrededor de $1.900 millones de pesos colombianos (US$98.300). David Murcia Guzmán, en declaraciones hechas durante la audiencia de juzgamiento, señaló que aportó no menos de $5.000 millones de pesos colombianos (US$2.590.000) para la financiación del proceso logístico del referendo: aviones, helicópteros y vehículos blindados; y en la compra de camisetas, gorras y papelería, actividades que se realizaron a solicitud del Comité Promotor del Referendo para la Reelección de Uribe. El Consejo Nacional Electoral investigó cómo se financió la recolección de millones de firmas de respaldo a un proyecto que busca convocar a los electores a las urnas para que aprueben una enmienda constitucional que permita que el actual presidente, Álvaro Uribe Vélez, sea reelegido; determinó que la campaña no recibió dinero por parte DMG. Adicionalmente, se conoció la noticia de que la campaña electoral de Samuel Moreno a la alcaldía de Bogotá pudo haber sido financiada por este grupo.

El caso mexicano es también uno que ilustra y abraza con amplitud el fantasma de la corrupción. Baste mencionar los casos de la Línea 12 del Metro de la ciudad de México, la presa construída especialmente para el gobernador Padrés del estado de Sonora, la extraña relación entre un contratista mexiquense y las casas propiedades de la esposa del presidente de la república y del secretario de la Tesorería mexicana, el caso del gobernador Medina del estado de Nuevo León y su señor padre que, por cierto, fueron duramente castigados por el electorado en las  pasadas elecciones, las malas operaciones de la empresa española OHL en obras de infraestructura en el Estado de México.

Adjunto dos tablas que culminan el argumento de este artículo. Una primera que muestra de cuál es la percepción de los encuestados acerca de quiénes están involucrados en la corrupción en América Latina. Resalta muchos actores, incluso algunos que en la visión popular serían impolutos.

El fantasma es una pandemia y no tiene visos de culminar, por el contrario. Qué difícil será erradicar la corrupción. No se resolverá sólo con líderes honestos. Se requerirá una revolución cultural. ¿Se podrá?

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