Opinión

El estancamiento en los niveles salariales en México

29 mayo 2017 5:0
 
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[Arturo Monroy] De acuerdo con datos de la Consar, desde 1997 a la fecha apenas el 16.4% ha cotizado 500 semanas o más; 93.5% gana 8 salarios mínimos o menos. 

El pasado jueves 26 de mayo el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al primer trimestre de 2017, y en ella podemos apreciar que en el comparativo del primer trimestre de este año respecto al mismo trimestre de 2016 los niveles de ingreso promedio, así como las prestaciones recibidas en materia de acceso a la salud, de la población ocupada en México no registraron una mejoría considerable. A continuación explicamos que fue lo que sucedió en el último año.

El primer aspecto a destacar es que la población ocupada total pasó de 50.778 millones en el primer trimestre de 2016 a 51.859 millones en el mismo trimestre de 2017, lo que implica un incremento de 1.081 millones de personas, equivalente a 2.1%. Si este dato lo cruzamos con el aumento de 839.4 mil trabajadores adicionales registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) entre marzo de 2016 y el mismo mes de 2017, pues vemos que en principio uno pudiera pensar que el 77.6% de los “nuevos” empleos fueron formales. Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que buena parte de los trabajadores adicionales registrados ante el IMSS cada mes, en realidad son empleos regularizados por parte de los patrones.

Es importante mencionar que en marzo de este año había 18.994 millones de trabajadores registrados en el IMSS, lo que implica que del total de población ocupada sólo el 36.63% es formal, aunque también se debe reconocer que hay muchos profesionistas y trabajadores independientes que están dados de alta en el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que implica que son formales, aunque no estén dados de alta en el IMSS. Además de que los burócratas están afiliados al ISSSTE, y por lo tanto tampoco están en los registros del Seguro Social.

Pero regresando al tema de la evolución salarial de la población ocupada en México, tenemos que en el primer trimestre de 2017 el 14.4% de la población ocupada recibió un ingreso de hasta un salario mínimo al día, el 27.5% de entre 1 y 2 salarios mínimos, el 21.6% de entre 2 y 3 salarios mínimos, el 12.7% de entre 3 y 5 salarios mínimos, sólo el 5.2% de la población ocupada ganaba más de 5 salarios mínimos, el 6.0% no recibe ingresos y el restante 12.5% aparece como “no especificado”.

Esta distribución porcentual de la población ocupada, en base a su nivel de ingreso, denota cierto deterioro respecto a la situación que se presentaba en el primer trimestre de 2016. Esto porque en el periodo en cuestión las personas que ganan hasta un salario mínimo disminuyeron en 452.249 mil, los que ganan entre 1 y 2 salarios mínimos aumentaron en 473.280 mil, los que ganan entre 2 y 3 salarios mínimos aumentaron en 747.382 mil, los que perciben entre 3 y 5 salarios mínimos aumentaron en 252.104 mil, los que ganan más de 5 salarios mínimos disminuyeron en 269.036 mil, y los que no reciben ingresos decrecieron en 45.882 mil.

Es cierto que mucho de este ajuste en la distribución de la población ocupada por nivel de ingreso se debe al alza en el salario mínimo de 9.6% a partir del 1 de enero de este año, pero no deja de preocupar que el porcentaje de población que gana más de 5 salarios mínimos venga decreciendo de manera constante desde que inició el actual sexenio del gobierno federal. En el primer trimestre de 2012 el 8.17% de la población ocupada ganaba más de 5 salarios mínimos y vemos que en el arranque del 2017 dicho porcentaje es de apenas 5.2%. Si omitimos a las personas de las que no se obtuvo respuesta en la ENOE respecto a su nivel salarial, pues esto implica que en México el 94% de la población ocupada gana menos de 12,166 pesos al mes, apenas 657 dólares al mes (o 7,887 dólares al año) al tipo de cambio actual.

Otro aspecto interesante que podemos ver en la ENOE (y que se relaciona con lo mencionado en el tercer párrafo de esta entrega) es la población ocupada por condición de acceso a la salud, lo cual es una buena aproximación respecto a la informalidad del empleo, ya que uno asume que un trabajo informal no cuenta con esta prestación de ley. De esta forma vemos que en el primer trimestre de 2017 había 19.211 millones de personas trabajando con acceso a la salud y 32.373 millones sin éste. De esta manera, vemos que en el trimestre de referencia el 62.4% de la población ocupada no cuenta con esta fundamental prestación laboral.

Estos datos indican una ligera mejoría respecto a lo observado en el primer trimestre de 2016, cuando el 36.7% de la población ocupada tenía acceso a la salud. Esto significa que en el último año si bien la población ocupada creció en 1.081 millones, las personas ocupadas con acceso a la salud aumentaron en 554.546 mil, lo que representa el 51.3% del total.

Finalmente, para entender mejor la evolución de los niveles de ingreso, se debe mencionar en que actividad económica es donde se están creando la mayoría de los empleos en México en el último año; y en este sentido tenemos que entre el primer trimestre de 2016 y el mismo trimestre de 2017, en la Industria manufacturera se crearon 218.034 mil empleos (20.2% del total); en los Servicios sociales fueron 182.396 mil (16.9% del total); en la Construcción fueron 174.630 mil (16.2% del total); en los Servicios profesionales, financieros y corporativos fueron 124.329 mil (11.5% del total); en la Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca fueron 109.746 (10.1% del total); en Restaurantes y servicios de alojamiento fueron 92.788 mil (8.6% del total); en los Servicios diversos fueron 70.811 mil (6.5% del total); en Transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento fueron 65.897 mil (6.1% del total); en el Comercio fueron 53.573 mil (5.0% del total); en la Industria extractiva y de la electricidad apenas 797 (0.1% del total); y en Gobierno y organismos internacionales hubo una disminución de 6.840 mil. En este aspecto, destaca que sea nuevamente la industria manufacturera la de mayor dinamismo en la creación de empleos, ya que es en esta actividad donde encontramos muchos de los salarios más altos.

A manera de conclusión podemos señalar que el último año ha sido uno de estancamiento en cuanto a niveles salariales y formalidad en el trabajo en México. Esto es preocupante porque, como lo hemos señalado en otras entregas, esto pudiera ocasionar que el mercado interno se debilite y entonces nuestro ritmo de crecimiento económico sea más bajo de lo que ya es (la Secretaría de Hacienda espera que este año el Producto Interno Bruto –PIB- crezca entre un 1.5 y 2.5%). Por otra parte, preocupa que la inflación anualizada en la primera quincena de mayo de este año haya sido de 6.17%, lo que implica que en términos reales gran parte de la población ocupada en México este ahora ganando menos que el año pasado.

En este contexto, cobra especial relevancia la propuesta de varios organismos empresariales, entre ellos la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) en el sentido de elevar el salario mínimos en 12 pesos. Esto ayudaría a los que menos ganan en México sin afectar al grueso de la industria manufacturera nacional, ya que es un porcentaje muy bajo de la población ocupada la que tiene este nivel de percepción. Sin embargo, cualquier esfuerzo que se pueda hacer para mejorar los niveles de ingreso de la población ocupada es positivo, aunque lo ideal es que los aumentos en los niveles de ingreso vengan aparejados de incrementos en el nivel de productividad de los trabajadores.

El autor es director general GAEAP.

Correo: alejandro@gaeap.com

Twitter:@alejandrogomezt

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