Opinión

El escenario sin TLC puede no ser malo

 
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TLCAN

A diferencia del canciller Videgaray, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, sí habla de la posibilidad de un escenario sin el TLCAN. Hay que tener esa perspectiva presente porque para anticipar escenarios no sólo debe tomarse en cuenta la lógica sino, además, la incapacidad mental y emocional de Trump. Esa es la variable que más preocupa a muchos observadores aunque, bien vista, no es imprevisible: a todas luces, Trump no está capacitado emocional, intelectual ni culturalmente para ser presidente, y empeorará con el tiempo.

De darse la salida de Estados Unidos (EU) del TLC, la perspectiva del desarrollo de México sería otra y mejor si se corrige el dogmatismo neoliberal que acompaña al TLC y que le hizo perder competitividad a la economía.

Se habla poco de ello, pero durante los 23 años que ha estado vigente el TLC la economía de México se ha rezagado del resto del mundo. Veamos algunos indicadores:

En la tabla del Fondo Monetario Internacional el PIB de México estaba en el octavo lugar mundial en el año 2000 y siete lugares abajo en 2016, en la posición 15.

Entre esos mismos años, de acuerdo con el FMI, el promedio mundial del PIB per cápita aumentó 369 por ciento, pero el de México lo hizo en menos de la tercera parte, únicamente 110 por ciento.

El dato clave desde el punto de vista mercantil es la pérdida de competitividad de México ante el resto de las economías que luchan por conquistar mercados; según el Foro Económico Mundial, hace 17 años nuestro país ocupaba la posición 34 en esa clasificación y en 2016 había caído a la posición 51.

El neoliberalismo con que nuestros gobiernos adoptaron el TLC tampoco favoreció el aumento del número de empresas exportadoras ni las cadenas de valor internas.

De un universo de casi cinco millones de empresas -de las cuales un millón son Pymes, grandes y muy grandes-, el Banco de Comercio Exterior enlistaba apenas 37 mil 745 exportadoras en 2000 y 35 mil 272 en 2015.

Del escaso encadenamiento de valor de esas 35 mil 272 con Pymes y grandes empresas resulta un porcentaje cada vez menor de productos mexicanos incorporados en las manufacturas exportadas: de 45 por ciento en el 2000 bajó a 39 por ciento en 2016, según datos de la Secretaría de Economía.

Lo que motiva el entusiasmo oficial por el TLC es que las exportaciones desde territorio nacional a EU pasaron del orden de 40 mil millones de dólares en 1993 a 240 mil millones en 2015, con superávit cercado a 65 mil millones de dólares.

Sin embargo, en 1993 la economía mexicana tenía déficit comercial con el resto del mundo de 15 mil 765 millones de dólares, que subió a 149 mil 401 millones de dólares, casi diez veces, en 2016.

No se puede culpar del mal desempeño de la economía al Tratado de Libre Comercio, sino a la decisión política de todos los gobiernos, desde el de Carlos Salinas al actual, de haberlo convertido en el esquema clave del crecimiento económico y de haberlo considerado, además, un mandato de apertura neoliberal de la economía.

P.D. Debo los datos y sus fuentes a Arnulfo R. Gómez, de la Universidad Anáhuac.

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