Opinión

El entorno económico externo se sigue complicando

Los distintos datos muestran que ya tienen los primeros síntomas de una incipiente reactivación. Sin embargo los niveles de inversión, tanto la pública como la privada, todavía están por debajo de los registrados hace dos años. Es importante que se logre un crecimiento sólido para enfrentar el deterioro global, que amenaza al comercio internacional, que es la principal fuente de crecimiento de México.

En Europa diversas economías vuelven a entrar en recesión o se encuentran estancadas, como son los casos de Francia, Italia, Austria e incluso Alemania, la cual había sido la más dinámica de ese continente. Además, las sanciones que la Unión Europea ha impuesto a Rusia por su papel en la crisis de Ucrania afecta a toda la zona, principalmente a Polonia, y reduce la actividad comercial. Además, las distintas presiones políticas y los movimientos separatistas perjudican las inversiones y la misma actividad económica. Por otro lado, la expansión del ébola terminará por perjudicar el comercio en distintas partes del mundo.

En Sudamérica ya se tienen los primeros síntomas de recesión en Argentina y en Venezuela, mientras que la economía de Brasil ya registró un dato negativo en el pasado trimestre. Por su parte, Estados Unidos sigue mostrando un crecimiento cercano a 2.0 por ciento, mientras que su Banco Central ha logrado mantener el difícil equilibrio entre los precipicios de la recesión y la inflación.

La semana pasada la Fed anunció una nueva reducción en sus compras de bonos, quedando en 15 mil millones de dólares mensuales, política expansiva que se cancelará el próximo mes. Ahora ya no existe la duda de si se elevarán sus tasas de interés en el futuro mediato, por lo que ahora sólo falta saber a partir de cuándo y qué tanto. Lo más probable es que lo harán de manera muy paulatina, para evitar un impacto negativo en su economía y que vuelva a entrar en recesión, pero eliminando el riesgo de 'burbujas' especulativas y de inflación.

Sin embargo, este cambio en la política monetaria de Estados Unidos sí tendrá un impacto en los demás países del mundo, incluido México. Un primer efecto será el debilitamiento de las distintas monedas, como ya empezó a suceder con el euro y el real brasileño y, en menor medida, con el peso mexicano. Otros efectos negativos serán en varios mercados bursátiles, en menores precios de algunas materias primas y granos, así como en crecientes dificultades para el financiamiento para las empresas de mayor riesgo y de algunos gobiernos.

Debido a que varios gobiernos están sobreendeudados, se verán nuevas rondas de negociaciones de deudas soberanas en los siguientes años, lo que castigará a los usuarios de estos mercados.

Por lo mismo, es conveniente tomar diversas medidas para estar en mejores condiciones para enfrentar el complicado entorno externo que se avecina. Entre las mismas están el llevar al cabo distintas medidas que fortalezcan la inversión, sobre todo la nacional, en las pequeñas y medianas empresas, reducir el desequilibrio externo y equilibrar las finanzas públicas, por medio de un prudente y sano gasto público.